El comportamiento de los precios en el país continúa bajo el escrutinio de las autoridades financieras. Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Carlos Gabriel Lerma Cotera, informó que la inflación anual en México se ubicó en 4.6% al cierre de la última quincena de marzo de 2026.
Aunque la cifra se encuentra ligeramente por encima del objetivo de estabilidad, el funcionario subrayó que este comportamiento responde a factores temporales y estacionales, manteniendo al país dentro de parámetros históricos que el gobierno considera “manejables”.

Contexto histórico de la inflación en México
Para entender el dato actual de 4.6%, el subsecretario Lerma Cotera enfatizó la importancia de mirar la serie histórica que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) documenta desde 1980. El funcionario recordó que, en décadas pasadas, México enfrentó escenarios devastadores con inflaciones superiores al 160%, donde el poder adquisitivo de los salarios se pulverizaba en cuestión de meses.
Al comparar la situación actual con otros episodios críticos, Hacienda destacó:

- Crisis de 2008: La inflación alcanzó el 6.5% por el aumento internacional de materias primas.
- Gasolinazo de 2017: Los precios subieron un 6.8% anual tras la liberación de los costos del combustible.
- Guerra en Ucrania (2022): Los choques en cadenas logísticas elevaron los índices a niveles sustanciales.
En contraste, durante el primer año de la administración de la presidenta Sheinbaum (2025), la inflación cerró en un 3.7%, situándose plenamente dentro del rango óptimo del Banco de México (Banxico), que es de 3% más/menos un punto porcentual.
El impacto del sector agrícola y el clima
El repunte observado en el primer trimestre de 2026 se atribuye principalmente a la volatilidad en el sector agrícola. Fenómenos climatológicos han reducido la oferta de productos clave en la dieta de las familias mexicanas, elevando los precios de:
- Jitomate.
- Papa.
- Cebolla.
No obstante, el subsecretario aclaró que este impacto es cíclico y se ve compensado por la disminución en otros productos básicos como el huevo, la carne de res, el pollo y el cerdo, lo que ayuda a equilibrar el gasto en la canasta básica.

Combustibles y estímulos fiscales
La inflación es reconocida por el gobierno federal como uno de los indicadores más sensibles, ya que impacta directamente en el bienestar de la población. Por ello, la administración mantiene una política de estímulos fiscales para evitar que los precios internacionales del petróleo se trasladen al consumidor final.

Como parte de las medidas para amortiguar el efecto inflacionario en las cadenas logísticas, se han establecido acuerdos con el sector privado y distribuidores para mantener topes de precios:
- Gasolina regular: Se mantiene con un límite de 23.99 pesos por litro.
- Diésel: El precio acordado no debe superar los 28.00 pesos por litro.
Estas acciones, sumadas a una política de gasto prudente, buscan que el fenómeno inflacionario actual no se convierta en una tendencia persistente, permitiendo que la economía mexicana navegue con estabilidad frente a los choques externos y las variaciones estacionales del mercado interno.

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