El Consejo Nacional de la Tortilla (CNT) proyecta un incremento de entre dos y cuatro pesos por kilogramo de trotilla en el corto plazo, impulsado por el encarecimiento de la harina de maíz y otros insumos clave para la producción.
De acuerdo con el monitoreo realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) durante marzo en 55 ciudades, el precio promedio en zonas urbanas se situó en 23.7 pesos. No obstante, la disparidad regional es marcada: en localidades del norte como Mexicali, Hermosillo y Ciudad Acuña, el kilo alcanzó los 35 pesos.

Incrementos en harina y costos operativos
La empresa harinera Maseca confirmó que a partir de este 15 de abril la tonelada de harina de maíz subirá 450 pesos, lo cual impacta en unos 25 centavos por cada kilo de tortilla producido. En contraste, el grupo Minsa, bajo la dirección de Altagracia Gómez Sierra, informó que no realizará ajustes al alza en sus precios por el momento.

Homero López García, presidente del CNT, señaló que el sector arrastra un rezago acumulado en sus costos. Factores como el gas, los fletes, las refacciones y el papel grado alimenticio han registrado variaciones al alza en el último trimestre.
“Desde hace tres meses a la fecha hay ajustes en el gas, los fletes, el papel grado alimenticio, las refacciones y demás, pero lo más costoso es que tenemos gasolinas que se incrementaron en los últimos días hasta tres pesos por litro y cuesta más la movilidad”, comentó López García.

Desafíos laborales y competencia desleal
El sector formal de las tortillas también enfrenta dificultades para retener personal. Según el líder del CNT, la industria debe elevar los salarios para que las vacantes resulten atractivas frente a las transferencias de dinero de los programas gubernamentales, las cuales, asegura, desincentivan la búsqueda de empleo en negocios establecidos.

A esto se suma la problemática de la informalidad. Los negocios que operan fuera de la norma no cubren impuestos, cuotas de seguridad social ni servicios eléctricos comerciales; además, carecen de las licencias sanitarias de la Cofepris y los permisos de Protección Civil.
“La competencia desleal está dañando al sector, porque los informales evaden todas las obligaciones”, sostuvo el representante de la organización.
