La Guardia Revolucionaria de Irán, a través de la agencia oficial Tasnim, confirmó la emisión de autorizaciones especiales para el tránsito de embarcaciones por el Estrecho de Ormuz.
Dicha medida se limita exclusivamente a buques que transportan ayuda humanitaria y bienes de primera necesidad, tales como alimentos e insumos para el ganado.
El anuncio incluye un documento oficial del Ministerio de Agricultura iraní que valida estos permisos de navegación hacia puertos nacionales o terminales en el Mar de Omán.

Esta apertura parcial ocurre tras las insistentes solicitudes de la ONU, organismo que alertó sobre el impacto global derivado del cierre de esta vía estratégica.
Desde el inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, el bloqueo del paso de Ormuz ha provocado un incremento drástico en los precios de la energía, los fertilizantes y los productos básicos a nivel mundial.

Estancamiento en la mediación de Pakistán
En el plano diplomático, los esfuerzos liderados por Pakistán para alcanzar un cese al fuego se encuentran en un “punto muerto”. Según reportes de mediadores internacionales para The Wall Street Journal, el gobierno iraní rechazó una reunión con funcionarios estadounidenses en Islamabad y calificó como “inaceptables” las exigencias de Washington.
A pesar de contar con el respaldo de potencias regionales como Arabia Saudí, Turquía y Egipto, la iniciativa de paz enviada por el presidente Donald Trump fue descartada por Teherán al considerarla “excesiva”. Ante la parálisis en territorio pakistaní, los intermediarios evalúan el traslado de las futuras mesas de negociación hacia sedes alternas en Doha o Estambul.


Tensión y advertencias de combate
La narrativa entre los mandos de ambos países mantiene una contradicción constante.
Mientras el presidente Trump afirmó recientemente que Irán solicitó un “alto el fuego” supeditado a la reapertura total del Estrecho de Ormuz, la administración iraní negó tal petición de manera inmediata.
En un reciente mensaje a la nación, el mandatario estadounidense endureció su postura y advirtió que las fuerzas militares atacarán “con dureza” los objetivos estratégicos en Irán durante las próximas semanas.
