El jefe de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terrance Cole, advirtió públicamente sobre la existencia de una “conexión mortal” entre los cárteles de la droga y el gobierno mexicano. Durante su participación en la primera Cumbre Estados Unidos Libre de Fentanilo, el funcionario estadounidense subrayó que para la agencia federal la lucha contra estas organizaciones criminales se mantiene como la “prioridad número uno”.
Cole detalló que el objetivo institucional es lograr un entorno libre de fentanilo, enfocando sus operaciones en el desmantelamiento de cárteles, facilitadores, distribuidores, lavadores de dinero y proveedores de sustancias químicas de procedencia ilícita. Respecto al vínculo con las autoridades de México, el titular de la DEA fue tajante al declarar:
“Eso incluye a lo que definió como una ‘conexión mortal’ entre las redes de los cárteles y el gobierno mexicano. Son lo mismo. Y en la DEA, son nuestra prioridad número uno”.
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DEA no da tregua a caso Rocha Moya
Las declaraciones emitidas por la jefatura de la DEA se presentan dos meses y medio después de que el gobierno de los Estados Unidos anunciara formalmente cargos criminales en contra del hoy gobernador con licencia del estado de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, junto a otros nueve funcionarios estatales, por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.
Asimismo, este posicionamiento se alinea con los expedientes judiciales abiertos en tribunales norteamericanos. En la acusación formal en contra de Ismael “El Mayo” Zambada García, cofundador del Cártel de Sinaloa, la fiscalía estadounidense denunció que la organización pagó millones de dólares en sobornos a todos los niveles del gobierno mexicano, incluyendo a corporaciones policiales, mandos militares y políticos en activo.
Según los reportes de las autoridades estadounidenses, dicho esquema de corrupción era una pieza necesaria para la operatividad de la red criminal a gran escala, abarcando desde agentes de la policía local que escoltaban cargamentos de droga, hasta funcionarios que alertaban sobre acciones militares, frustraban capturas y compartían información interna sobre investigaciones en curso.
Claudia Sheinbaum responde: “Estados Unidos no ha entregado ninguna prueba”
Ante estos señalamientos, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, fijó la postura oficial de su administración y defendió la soberanía institucional del país frente a las acusaciones vertidas desde el extranjero.

La mandataria federal insistió en que el gobierno estadounidense, bajo la administración de Donald Trump, no ha entregado ninguna prueba que sustente las acusaciones y los cargos criminales entablados en contra del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya.
“Estados Unidos no ha entregado ninguna prueba”, enfatizó de manera directa la jefa del Ejecutivo federal.
Al ser cuestionada sobre el futuro político de la entidad del norte del país, Sheinbaum Pardo señaló que, hasta el momento, desconoce si Rocha Moya regresará formalmente a ejercer las funciones de su cargo en el gobierno de Sinaloa.

