El presidente argentino Javier Milei otra vez da de qué hablar; y es que luego de la tensión diplomática entre su país y Brasil, este domingo nuevamente se lanzó no solo contra su par brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, sino también se fue contra México y el Partido Demócrata de Estados Unidos.
El argentino los acusó de financiar una “campaña antiargentina”, en aparente referencia a las críticas dirigidas contra el país y su selección, al margen del Mundial de fútbol.
Estos hechos se dan horas después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño llamara a consultas a su embajador en Argentina por las ofensas que el mandatario lanzó el sábado pasado contra el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en donde lo llamó “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”.
Lejos de bajar la tensión, Milei acusó a la administración brasileña de financiar parte de una campaña en su contra, profundizando el distanciamiento entre ambos socios del Mercosur.
¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiArgentina? El Gobierno de Brasil, el 25% de los recursos salió de ahí», denunció Milei en entrevista con Radio Mitre”.
La polémica que desató Milei
En el mismo sentido, Milei agregó que dicha campaña “antiargentina” fue “financiada… por México, por el partido Demócrata en EU, bueno, ¿quienes son? … son las cabezas progresistas que no quieren que las ideas de la libertad funcionen”.
Sin embargo y sin presentar datos que respalden sus declaraciones, el presidente dijo que los supuestos ataques se daban porque “si la economía progresa y la gente está mejor tienen un problema enorme”.
También acentuó las críticas contra su vecino al recordar que recibió una negativa de la justicia brasileña a su pedido de visitar al expresidente Jair Bolsonaro, preso en 2022.

“A mi no me dejaron visitar a mi amigo” que está ‘injustamente’ preso”, dijo.
¿Cómo reaccionó Brasil?
El presidente del Partido de los Trabajadores de Brasil, Edinho Silva, y el titular del Supremo Tribunal Federal, Luiz Edson Fachin, repudiaron este discurso durante su visita a San Pablo.
El presidente argentino fue duramente criticado por utilizar duros términos para referirse tanto al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva como al juez Alexandre de Moraes, en el acto de lanzamiento de la campaña presidencial de Flávio Bolsonaro.
Silva dijo que su discurso es “inadmisible” y que “no está a la altura del cargo que ocupa”. Fachin calificó como “irrespetuosa” la referencia del argentino a un magistrado de la Corte y reafirmó la autonomía del Poder Judicial.
