El escenario político de América Latina se encuentra bajo una fuerte sacudida tras las recientes revelaciones que vinculan al presidente de Argentina, Javier Milei, con una presunta red de desinformación a escala continental. Según reportes basados en filtraciones de audio, el mandatario argentino habría destinado una suma de 350 mil dólares para la creación de un equipo de comunicación estratégica. El objetivo principal de este grupo sería orquestar campañas mediáticas dirigidas a minar la imagen pública de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y del mandatario colombiano, Gustavo Petro.
Esta información ha generado un impacto sísmico en el Cono Sur, especialmente tras conocerse que los datos provienen de una investigación periodística conjunta entre Diario Red América Latina, dirigido por el español Pablo Iglesias, y el portal Hondurasgate. La evidencia se sustenta en registros de conversaciones a través de plataformas de mensajería como WhatsApp, Signal y Telegram, atribuidas al expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández.
Juan Orlando Hernández y la “unidad de periodismo digital”
Juan Orlando Hernández, quien fue condenado en Estados Unidos a 24 años de prisión por narcotráfico en 2024 y posteriormente indultado por Donald Trump, aparece como una figura central en esta trama. En las grabaciones reveladas por el periódico Página 12, el exmandatario hondureño detalla la importancia del financiamiento argentino para la operatividad de “fuentes de fake news”.

En uno de los archivos de audio, Hernández explica la estrategia logística para evitar el rastreo de las operaciones: “Vamos a montar una célula, presidente (hondureño, Nasry Asfura). Desde aquí, desde Estados Unidos, para que no nos rastreen ahí en Honduras. Va a ser como un sitio de noticias latinoamericanas”. La intención declarada por Hernández en estos registros es “extirpar el cáncer de la izquierda” en la región, instalando una oficina en territorio estadounidense bajo la tutela de personal vinculado al equipo del presidente de Estados Unidos.
El avance de esta coalición mediática habría quedado sellado en una comunicación fechada el 30 de enero. En dicha grabación, Hernández asegura haber sostenido una conversación altamente productiva con el líder argentino:
“Estuve en una llamada con el presidente Javier Milei y fue exitosa. Muy muy muy buena, y yo creo que en este punto podemos hacer cosas grandes para toda Latinoamérica. Se vienen unos expedientes contra México, se vienen unos expedientes contra Colombia, y lo más importante contra Honduras, en este caso contra la familia Zelaya”.
Conexiones internacionales y la crisis política de Milei en Argentina
La trama no se limita a Argentina y Honduras. Según los audios, existiría apoyo de sectores políticos mexicanos para facilitar los ataques contra la administración de Sheinbaum. Hernández mencionó al presidente Nasry Asfura que “también otro gran amigo de nosotros de México está apoyando, ya para el tema de los mexicanos. Estamos bastante listos y esperando que esto avance fuerte”. Además, el exmandatario hondureño vinculó su libertad al apoyo financiero de una “junta de rabinos”, comprometiendo acciones que favorezcan los intereses de seguridad e inteligencia artificial de Estados Unidos e Israel.
Mientras estas revelaciones transnacionales salen a la luz, Javier Milei enfrenta una situación interna crítica. Su popularidad en Argentina ha alcanzado niveles mínimos históricos, coincidiendo con una creciente presión en el Parlamento. Los legisladores exigen informes detallados sobre maniobras militares en la Patagonia, territorio presuntamente cedido a intereses extranjeros y al Comando Sur de Estados Unidos. A esto se suma la alarmante denuncia sobre la presencia de 17 mil soldados de Israel en territorio argentino.

