Luego de que imágenes de una familia de jirafas recorriendo zonas áridas del norte de México se viralizaran en redes sociales, autoridades confirmaron que los animales no se encontraban en libertad total, sino dentro de un predio privado dedicado a la conservación.
Las postales, que generaron sorpresa entre usuarios por mostrar a estos animales en un entorno desértico, corresponden a un rancho ubicado en la franja fronteriza entre Coahuila y Nuevo León.
Un rancho privado detrás de las imágenes
De acuerdo con autoridades de seguridad, los ejemplares pertenecen al rancho “Las Jirafas”, un espacio que desde hace más de una década alberga distintas especies exóticas.
Aunque en un inicio se pensó que los animales vagaban libremente, se confirmó que el lugar cuenta con delimitación mediante malla ciclónica, además de vigilancia permanente para evitar intrusiones.

Según Roberto Peña, agente de la Guardia Nacional, en este ecosistema controlado habitan no solo jirafas, sino también cebras, venados, borregos, ñus y antílopes.
“Estos animales han estado aquí por diez años y se han respetado”, señaló el elemento, al destacar que el sitio funciona como una zona de conservación y reproducción.
¿Es legal tener jirafas en México?
Tras la viralización del caso, autoridades ambientales iniciaron una revisión para garantizar el bienestar de los ejemplares.
La Secretaría de Medio Ambiente de Coahuila (SEMA) informó que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) realizará una investigación para verificar que los animales cuenten con condiciones adecuadas.
La titular de la dependencia, Susana Esther de La Garza, explicó que el objetivo es asegurar que las jirafas —especie originaria de la sabana africana— habiten en un entorno amplio y adecuado para su desarrollo.

En este contexto, autoridades recordaron que sí es legal poseer fauna exótica en México, siempre que se acredite su procedencia y se garantice su bienestar.
Esto es posible a través de las Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMAs), de las cuales existen más de mil en Coahuila, destinadas a la preservación y reproducción de distintas especies.
Un entorno que favoreció su reproducción
Uno de los aspectos que más llamó la atención entre pobladores de la región es el crecimiento de la familia de jirafas.
De acuerdo con testimonios locales, la población prácticamente se duplicó en un periodo de apenas cuatro años, lo que sugiere que las condiciones del lugar han resultado favorables para su reproducción.
Este dato refuerza la hipótesis de que, pese a tratarse de un entorno distinto al africano, el ecosistema controlado del rancho ha permitido el desarrollo de los ejemplares.
