Cada cuatro años se lleva a cabo el certamen futbolístico más importante del mundo, el Mundial 2026 será el lugar donde los jugadores no sólo se enfrentarán en el campo. El evento sirve de escaparate, de pasarela para que las marcas deportivas presuman lo mejor y más innovador en cuanto a telas, colores, diseños y tecnología, algo que va más allá de lo deportivo. Se trata de una lucha por captar la atención de miles de millones de personas mediante la publicidad tácita en cada uniforme y que a la postre se reflejará en ganancias económicas.
Decisiones fragmentadas
Luego de pasar de 32 a 48 selecciones nacionales, de 64 a 104 partidos y casi dos meses de juegos, situación que en su momento provocó severas críticas, el Mundial 2026 es un claro reflejo de cómo los gigantes corporativos globales siguen controlando las finanzas de la especialidad. No obstante y pese a todo, el formato expandido permitió fragmentar el monopolio tradicional, por ende, la entrada de marcas emergentes o regionales, patrocinadores que, bajo las reglas anteriores, jamás habrían tenido oportunidad de figurar en el escenario más importante del orbe.

Así los patrocinios de las marcas deportivas:
- Adidas (14 selecciones) – Argentina, Alemania y España -principales candidatas al título-, además, de Japón, Bélgica, Colombia, Arabia Saudita, Argelia, Curazao, Escocia, Catar, Sudáfrica, Suecia y México.
- Nike (12 selecciones) – Inglaterra, Francia, Brasil, Países Bajos, Noruega, Estados Unidos, Croacia, Nueva Zelanda, Canadá, Corea del Sur, Turquía y Uruguay.
- Puma (11 selecciones) – Ghana, Portugal, Austria, Senegal, Nueva Zelanda, Egipto, Costa de Marfil, Paraguay, Marruecos, Suiza y República Checa.
- Kelme (2 selecciones) – Jordania y Bosnia y Herzegovina.
- Reebok – Panamá.
- 7Saber – Uzbekistán.
- Merooj Sportswear – Irán.
- Marathon – Ecuador.
- Jako – Irak.
- Saeta International Sport Wear – Haití.
- Capelli – Cabo Verde.
- Umbro – República del Congo.
- Kappa: – Túnez.
Al final, cuando la selección ganadora levante el anhelado trofeo, el logotipo del jersey también saldrá ganando.

Impacto financiero
Para esta edición, el máximo certamen se perfila como un motor financiero sin precedentes a nivel global que no solo impacta en lo deportivo, sino en todos los ámbitos. De acuerdo con proyecciones conjuntas presentadas por el organismo que rige el futbol y la Organización Mundial del Comercio (OMC), el evento inyectará un dinamismo histórico en los mercados internacionales, impulsando la creación de empleo y el fortalecimiento de sectores clave como el comercio, el turismo y los servicios inmobiliarios.

Así las proyecciones más relevantes del informe:
- PIB global: Se proyecta un beneficio económico de 40 mil 900 millones de dólares para el Producto Interno Bruto mundial.
- Generación de empleo: El evento impulsará la apertura de más de 824 mil plazas laborales en todo el planeta.
- El gran ganador: Estados Unidos liderará las ganancias captando 17 mil 200 millones de dólares de aportación directa a su PIB, así como 10 mil 200 millones de dólares destinados a ingresos salariales gracias a la creación de 185 mil empleos locales.
- Comercio exterior: Fuera de las fronteras estadounidenses, el sector del comercio mayorista y minorista será el más lucrativo del mundo, registrando una derrama de 2 mil 600 millones de dólares.
- Se espera que en su totalidad, el torneo genere unos 8 mil 900 millones de dólares en ingresos por derechos de retransmisión, patrocinios corporativos, venta de entradas y servicios de hospitalidad.
