Debutó el Grupo D en el Mundial 2026, con el encuentro entre la Selección de Estados Unidos -el anfitrión- y la Selección de Paraguay. Una noche mágica para los locales que se jugó en Los Angeles Stadium que estuvo a reventar y arropado por una atmósfera electrizante que cumplió con creces las expectativas de su afición al pasarle por encima a los sudamericanos que tuvo pocas opciones defensivas.
Apabullante debut ante su público
Los dirigidos por Mauricio Pochettino demostraron desde el primer segundo que saldrían a devorarse al rival, traduciendo de inmediato la inyección de energía de su público en un dominio absoluto en la posesión del balón. La balanza se inclinó a favor del bando norteamericano al 7´, con una jugada desequilibrante de Christian Pulisic por la banda, el mediocampista paraguayo Damián Bobadilla intentó desviar la trayectoria de la pelota, pero terminó empujándola accidentalmente en su propia portería.

El desafortunado autogol descolocó por completo el planteamiento del Director Técnico Gustavo Alfaro y obligó a la escuadra guaraní, tras 16 años de ausencia mundialista, a replegarse en un bloque extremadamente bajo. No obstante, con el control total del mediocampo, la ofensiva local continuó asediando el área rival y al 31´ Pulisic asistió un pase preciso para Folarin Balogun, quien definió con un disparo potente al lado derecho para poner el 2-0.
Lejos de conformarse, las barras y las estrellas siguieron buscando herir a una defensa desordenada e inoperante. En el cierre de la primera mitad, al 45+5′, Malik Tillman rompió líneas y habilitó nuevamente a Balogun; el delantero se quitó de encima la marca de Omar Alderete y colocó el esférico en el ángulo izquierdo, firmando un doblete espectacular que decretó la goleada antes de irse al descanso.

Full power de los yunaites
Para la segunda, Paraguay buscó apelar al orgullo mediante chispazos individuales de Julio Enciso y Miguel Almirón, pero la zaga estadounidense controló sin mayores contratiempos las llegadas aéreas. Con este resultado, Estados Unidos inicia con paso perfecto el certamen, confirmando la mentalidad ganadora que Pochettino había adelantado en la previa: jugar con pasión y sin presiones para hacer historia en su propio territorio.
La recta final del compromiso trajo consigo más movimientos en las pizarras y piernas frescas para ambas escuadras. Al 73´, Maurício anotó el del honor, mediocampista que entró de cambio y mostró actitud para recuperar balones y claridad para distribuir el esférico y ser un revulsivo para su equipo, situación que los locales no permitieron e incluso incrementaron el tiempo de posesión de la pelota y neutralizaron cualquier intento de contragolpe.

Cuando parecía que el marcador no se movería más y el partido agonizaba en el tiempo de compensación, la insistencia norteamericana rindió frutos y al 90’+8′, Giovanni Reyna aprovechó una desatención de la zaga guaraní tras un rápido despliegue ofensivo; con una recepción dirigida y una definición impecable, el jugador mandó la pelota al fondo de las redes para sentenciar el cuarto gol del juego.
