El grupo parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN) en la Cámara de Diputados cerró la puerta a cualquier posibilidad de consenso respecto a la nueva Reforma Electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardol.
En entrevista con Alejandro Cacho, José Elías Lixa, coordinador de la bancada albiazul, calificó la iniciativa como una “simulación” y “un engaño” que carece de los mecanismos necesarios para frenar la infiltración del narcotráfico en las elecciones.
Para el PAN en San Lázaro, el proyecto enviado por la Ejecutivo federal no solo nace de la falta de acuerdos con la pluralidad política, sino que ignora el que consideran el problema más crítico del sistema democrático actual: el poderío de las estructuras criminales en los procesos electorales.
El silencio frente al crimen organizado
La crítica central de Acción Nacional se enfoca en la ausencia de medidas punitivas contra el uso de recursos de procedencia ilícita.
Ante Alejandro Cacho, Lixa señaló que, aunque la propuesta menciona la prohibición de dinero sucio, omite las rutas de persecución y las sanciones específicas para los responsables.
El legislador lamentó que la Reforma Electoral no incluya la nulidad de elecciones ante la intervención del crimen ni la pérdida de registro para partidos que utilicen dichos fondos.
“No hay nada más alejado de la realidad de que siquiera incluyeron en la propuesta su famoso decálogo y no sólo cometieron un error de ortografía en el acento en su presentación, sino cometieron el error más grave, no poner el acento en el problema más importante que tiene el país, no tocan el involucramiento del crimen organizado en los procesos electorales”, sostuvo.
El panista subrayó que casos recientes en entidades como Sinaloa, Tamaulipas, Baja California y Tabasco demuestran que la infiltración no es una especulación, sino una realidad que la ley debe perseguir de oficio.

Riesgos a la imparcialidad y el gasto público
Otro punto de discusión reside en la modificación de las facultades para promover ejercicios de democracia participativa. El PAN advierte que la Reforma Electoral pretende retirar la exclusividad al Instituto Nacional Electoral (INE) sobre la promoción de consultas populares, lo cual permitiría al aparato gubernamental utilizar recursos públicos para influir en la voluntad ciudadana.
Lixa calificó como un “engaño” el envío de una reforma constitucional sin las leyes secundarias que clarifiquen los parámetros de aplicación. “No va a acompañar el PAN de ninguna manera una simulación de este tipo”, sostuvo.
A su juicio, esta estrategia busca facultar al régimen para definir las reglas a discreción en etapas posteriores.
“Esta propuesta no promueve el voto informado, no blinda el proceso electoral y no brinda condiciones de imparcialidad en la competencia, incluso modifica quién puede promover, por ejemplo, una consulta popular, quitándole al INE esa exclusividad”, sostuvo.
Reducción al financiamiento
Respecto a la propuesta de reducción del financiamiento público a los partidos, el coordinador parlamentario acusó de “cinismo” la postura oficialista.
Recordó que, en experiencias previas a nivel local, fuerzas políticas que hoy impulsan el recorte impugnaron medidas similares ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para recuperar sus prerrogativas.

Para el PAN, la Reforma Electoral debe priorizar el crecimiento de los derechos ciudadanos y no la consolidación de una estructura que facilite la permanencia de un solo grupo en el poder.
Debido a ello, la bancada adelantó que su voto será en contra si no se coloca en el centro del debate la seguridad y la desarticulación del poder criminal en las estructuras de gobierno.
“Yo pronostico que una reforma que cambia las reglas del juego sin considerar la opinión de los jugadores, difícilmente avance”, concluyó el legislador, anticipando un bloque opositor consistente frente a los planteamientos del Ejecutivo.
