La agencia calificadora Moody’s Ratings confirmó la nota crediticia de Petróleos Mexicanos (Pemex) en B1 y ratificó su perspectiva estable. Esta determinación se sustenta en la previsión de que el Gobierno de México mantendrá un respaldo financiero sólido y constante hacia la empresa productiva del Estado, factor que compensa la reciente degradación de la calificación soberana del país.
A pesar del ajuste a la baja en la nota de México (de Baa2 a Baa3), la agencia sostiene que el vínculo entre la petrolera y la administración federal garantiza la solvencia necesaria para enfrentar sus compromisos inmediatos. Según el análisis, las medidas de auxilio implementadas durante 2025 forman parte de los supuestos que dan viabilidad a la actual gestión energética.


Desafíos operativos y déficit de flujo de efectivo
No obstante la ratificación, Moody’s Ratings advirtió que el perfil crediticio individual de la petrolera enfrenta limitaciones severas. Los problemas operativos persistentes y una capacidad interna insuficiente para financiar inversiones propias mantienen a la compañía en una posición de vulnerabilidad estructural.
Los puntos críticos identificados por la calificadora son:
- Necesidades de financiamiento: Se estima que Pemex requerirá un promedio de 14 mil 900 millones de dólares anuales entre 2026 y 2028.
- Refinación ineficiente: El enfoque en el mercado doméstico ha reducido los ingresos por exportación, mientras las operaciones de refinación no alcanzan niveles de rentabilidad óptimos.
- Liquidez débil: Al cierre del primer trimestre de 2026, la empresa reportó 8 mil millones de dólares en efectivo y 5 mil 700 millones en líneas de crédito, cifras que resultan ajustadas frente a sus pasivos.
- Dependencia externa: Sin una reforma estructural, la generación de flujo de caja libre seguirá en terreno negativo durante los próximos 18 meses.

Condiciones para futuros ajustes en la calificación
La agencia fue enfática al señalar que la estabilidad de la nota depende casi exclusivamente de la voluntad política del Ejecutivo.
“La confirmación de las calificaciones de Pemex refleja nuestra expectativa de que el gobierno de México continuará proporcionando un apoyo muy alto y oportuno a la compañía”, precisó la institución en su informe técnico.
De cara al futuro, una mejora en la calificación de la paraestatal solo sería posible mediante un cambio sostenible en su estrategia operativa que estabilice la producción y disminuya la subordinación al presupuesto público. Por el contrario,

