El Gobierno de la Ciudad de México proyecta una remodelación profunda en la Alameda Central, así como en la contigua Plaza de la Solidaridad. La iniciativa, motivada por el Mundial de Futbol 2026, contempla el desalojo completo de los cientos de comerciantes informales que actualmente ejercen sus actividades en dichos cuadrantes del Centro Histórico.
Según los testimonios recabados entre trabajadores del área de limpieza y los propios puesteros, la instrucción de las instancias capitalinas es tajante al señalar que “a partir del martes 19 nadie debe estar aquí”. Esto implica que las jornadas de venta concluirán de manera definitiva al iniciar la semana, aprovechando el día de descanso obligatorio de los comerciantes para consolidar el desalojo de los puestos.

Incertidumbre vecinal y protestas ante el reordenamiento del centro
La disposición oficial ha generado un clima de profunda inquietud y molestia entre las agrupaciones de comerciantes, provenientes en su mayoría de entidades como Michoacán y Guerrero. Diversos locatarios explicaron que la única directriz transmitida por sus líderes gremiales es que “el último día que venimos es el lunes y nos mandan a nuestras casas más de un mes, pero aún no dicen si nos van a reubicar”. Esta falta de alternativas laborales temporales mantiene en vilo su economía, dado que el turismo representa su mayor fuente de sustento. De hecho, expendedores de alimentos advirtieron represalias en movilidad. “No nos han dicho nada y en caso de que quieran quitarnos vamos a bloquear el Eje Central”, señalaron.
Por otro lado, el cuerpo de limpia metropolitano considera impostergable el retiro de las estructuras para dar paso a las obras de remozamiento. “Sí los van a quitar por la remodelación, de hecho ya empezaron con los sonideros que se ponían los viernes”, precisaron empleados públicos. Estos trabajadores denunciaron las precarias condiciones higiénicas actuales, haciendo hincapié en “los montones de basura” abandonados diariamente y en el deterioro del piso por manchas de hidrocarburos y grasas, derivado de la omisión ciudadana de instalar tapetes protectores o extintores de seguridad.
Deterioro urbano y el furor del coleccionismo futbolístico
Durante una inspección ocular, se comprobó la saturación del espacio público, donde el ambulantaje invadió los seis pasillos traseros del Hemiciclo a Juárez, las aceras de Doctor Mora y las bancas de descanso. Las afectaciones del mobiliario urbano van desde losetas quebradas y faltantes en los andadores, hasta grafiti en el kiosco central y bancas, sumado a la circulación prohibida de motocicletas y vehículos eléctricos ligeros entre los transeúntes. Fuentes institucionales equiparan estas faenas de conservación con el plan ejecutado por la Secretaría de Obras y Servicios en julio de 2024.

