El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión temporal del operativo de escolta de buques en el estrecho de Ormuz. La medida, que ocurre apenas un día después de haber iniciado la movilización, tiene como objetivo principal despejar el camino diplomático para concretar un acuerdo con Teherán que ponga fin a las hostilidades iniciadas a finales de febrero.
El estrecho de Ormuz, una arteria vital para el comercio energético global, permanece bajo el control de Irán desde que estalló el conflicto el pasado 28 de febrero, tras la ofensiva combinada de fuerzas israelíes y estadounidenses. En tal escenario, Washington lanzó el lunes el denominado “Proyecto Libertad” para liberar a cientos de embarcaciones atrapadas en el Golfo, maniobra que ahora queda en suspenso.

Diplomacia bajo presión y el papel de los aliados
A través de su plataforma Truth Social, Trump justificó la pausa citando los recientes avances militares y diplomáticos. “Teniendo en cuenta el enorme éxito militar y los grandes avances logrados hacia un acuerdo completo y definitivo con los líderes iraníes, el ‘Proyecto Libertad’ se pausará por un corto período de tiempo para ver si el acuerdo puede o no ser finalizado y firmado”, redactó. Asimismo, aclaró que el bloqueo a los puertos iraníes vigente desde el 13 de abril se mantiene inalterado y que la pausa responde a peticiones directas de Pakistán y otras naciones aliadas.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que la fase ofensiva de la operación contra Teherán, bajo el nombre “Epic Fury”, ha concluido formalmente. Rubio anunció además que Estados Unidos presentará una resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU para garantizar de forma permanente la libertad de navegación en la región. No obstante, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, advirtió que no permitirán que Irán mantenga bloqueada esta vía internacional de forma indefinida.
Tensiones militares y el camino hacia Pekín
A pesar de los gestos diplomáticos, la tensión militar no ha desaparecido. El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor, advirtió que la contención actual no debe interpretarse como falta de determinación, y aseguró que el ejército está listo para retomar los combates si Teherán responde con agresividad. Mientras tanto, el Centcom reportó ataques recientes con misiles y drones iraníes contra naves estadounidenses y acusaciones de agresiones hacia los Emiratos Árabes Unidos, aunque estas últimas fueron desmentidas por el portavoz militar iraní Khatam Al Anbiya.

En el bando iraní, el presidente Masoud Pezeshkian reiteró que su país está abierto al diálogo, pero subrayó que “nunca ha cedido ni cederá jamás a la fuerza”. En un movimiento clave, el canciller iraní Abbas Araghchi viajará a China este miércoles para coordinar posturas con Pekín, previo a la cumbre que sostendrán Donald Trump y Xi Jinping los días 14 y 15 de mayo. Este eje diplomático en Asia se perfila como la última oportunidad para evitar una escalada mayor antes de que expire la tregua técnica en el estrecho.
