Seguramente has escuchado del nuevo fenómeno del momento, el Pato Merlín, y es que su belleza y su simpatía han conquistado los corazones no solo de los mexicanos, también de personas en todo el mundo. Este pequeñito se ha convertido en un emblema del Mundial e incluso ¡ya es embajador!
Cuando vemos a un animalito tan lindo y especial lo primero que pensamos es en “quiero uno” o hasta puede que ya lo hayas comprado, sin embargo, debes saber que estos seres son más complejos de lo que parecen y es que requieren, además de mucho amor y paciencia, de cuidados especiales.
¿Qué es el efecto Nemo?
Actualmente, la euforia por Merlín ha provocado un aumento significativo en la compra de estos animalitos, a este fenómeno se le conoce como “Efecto Nemo”. Denominado así tras el estreno de la cinta de Disney “Buscando a Nemo”, en donde los televidentes quedaron tan enamorados de la personalidad del personaje que miles de personas querían uno también, esto provocó que se elevaran las compras del pez payaso en 2023.
Al respecto opinó Fara Ocegueda Gutiérrez, médica veterinaria y zootecnista por parte de la Universidad de Guadalajara y miembro de la Asociación de Médicos Veterinarios especializados en aves de la UNAM. Ella menciona que este efecto viene mucho de un sentimiento humano, de: “él lo tiene, yo también lo quiero tener”, sin pensar en la responsabilidad que conlleva tener este tipo de animales.

“Los patos son animales muy demandantes; un ave terrestre va a ser mas demandante en cuanto espacio que un ave voladora. Un pato necesita un pasto sintético, una buena alberca, un buen espacio para pileta y cuidar su dieta, ya que suelen tener muchos problemas por lo que comen, en resumen son una responsabilidad muy grande. Muchas personas dicen: ‘quiero tener este animal’, y no pensamos en la responsabilidad que se necesita en la tenencia de mascotas”.
Fara comentó que tener un patito es mucho más complejo que solo tenerlo en casa como mascota, ya que hay que cuidar mucho la forma en cómo lo tratamos y la calidad de vida que se le da al animalito, ya que es una especie a la que debemos de adaptar lo más posible a su hábitat natural y orgánico porque está acostumbrada a la vida silvestre.
Inclusive, no recomienda sacar a la calle a un pato ya que, en sus palabras:
“las aves son seres neofobicos, son animales altamente estresables porque son animales presas, entonces, hay que pensar cuales son los comportamientos propios de un pato, por ejemplo, tiene que nadar en piletas, debe remojar su alimento, hay que ver si tiene comportamientos reproductivos o de agresividad, ¿entonces qué pasa? que lo humanizamos para un beneficio emocional propio, a las aves no las podemos ver como si fueran un gato o un perro”.

¿Cuántos años viven los patos?
La especialista en aves indicó que, no se sabe a ciencia cierta cuánto vive un patito, ya que interfieren varios factores, es decir, un patito de vida silvestre tendría que vivir menos de lo que vive uno bajo cuidado humano ya que, en un ambiente controlado, se deberían eliminar muchas de las vicisitudes que puede presentar un animal en vida silvestre, entonces, pensado que un pato en vida silvestre puede vivir 10 años, bajo cuidado humano tendría que vivir más, es decir, de 12 hasta 15 años.

Destacó que si una persona tiene un patito que vive menos de esa edad, entonces no se está cumpliendo la meta de vida establecida para este tipo de aves.

¡Las patas son lo importante!
El cuidado de sus patitas es primordial, la piel que cubre las patitas de este tipo de aves es súmente frágil y está diseñada para cierto tipo de entornos de sustratos y, al momento de hacer contacto con superficies como el piso de concreto, chapopote o empedrados, genera severos daños con el tiempo y puede provocar enfermedades como la pododermatitis, explicó nuestra especialista.
Del mismo modo, comentó que si tienes un patito que sale a la calle lo ideal es proteger sus patitas con su calzado y que, incluso hay personas que los realizan ellos mismos con calcetas o vendas para prevenir daños, sin embargo, es muy importante valorar a cada paciente ya que, no todos los patitos necesitan zapatos especiales. Lo ideal es que estén en un espacio adecuado y puedan tener actividades propias de su especie.
Finalmente, resaltó que la tenencia de mascotas se tiene que llevar con amor y mucha responsabilidad, no limitarnos a solo amar, querer mucho o consentir a nuestras mascotas, también hay que poner atención a su salud, llevarlos a las consultas que requieran, porque “no hay amor donde no se cuida la salud”.
