Las celebraciones por la victoria de México sobre Ecuador en el Mundial 2026 reunieron a una multitud sin precedentes en los alrededores del Ángel de la Independencia, donde autoridades capitalinas estimaron la asistencia de más de 1.4 millones de personas.
Tras los festejos, el Gobierno de la Ciudad de México confirmó cuatro fallecimientos. Tres de las víctimas murieron por asfixia relacionada con la aglomeración de personas, mientras que un cuarto caso correspondió a un paro cardiorrespiratorio.
Los hechos han puesto sobre la mesa una pregunta importante: ¿Cómo puede una multitud llegar a provocar la muerte de una persona sin que exista un derrumbe o un incendio? La respuesta está en un fenómeno conocido como asfixia por compresión o aplastamiento en aglomeraciones.

¿Qué pasó durante las celebraciones en la CDMX?
Las primeras dos víctimas fueron localizadas inconscientes en el cruce de Hamburgo y Lancaster, en la colonia Juárez. Paramédicos, bomberos y personal de Protección Civil realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) antes de trasladarlas a un hospital; sin embargo, ambas fallecieron. Se trató de un hombre de 44 años y una mujer de 19 años.
Posteriormente, la Secretaría de Salud capitalina confirmó un tercer fallecimiento: una mujer de 48 años que fue encontrada inconsciente sobre la calle Berna y que también perdió la vida a consecuencia de asfixia.
Horas después, la secretaria de Salud de la Ciudad de México, Nadine Gasman, informó un cuarto deceso. Se trató de un hombre de aproximadamente 30 años que falleció tras sufrir un paro cardiorrespiratorio, además de reportar que 28 personas requirieron atención hospitalaria.

La jefa de Gobierno, Clara Brugada, señaló que las tres muertes por asfixia estuvieron relacionadas con la saturación del espacio público y no con el consumo de alcohol. Asimismo, anunció que para los próximos encuentros de la Selección Mexicana se reforzarán los operativos de seguridad y protección civil.
¿Qué es la asfixia en aglomeraciones y por qué ocasiona la muerte?
Aunque muchas personas imaginan que la asfixia ocurre únicamente cuando algo bloquea las vías respiratorias, en una aglomeración masiva el mecanismo suele ser distinto.
En estos casos puede presentarse una asfixia por compresión torácica o toracoabdominal, también conocida como asfixia traumática, que ocurre cuando la presión ejercida por otras personas impide que el pecho se expanda para respirar.
De acuerdo con el Modelo para la Prevención de Asfixias en Grupos publicado por el Gobierno de México, una persona puede quedar atrapada entre la multitud y recibir una presión continua sobre el tórax, lo que limita progresivamente los movimientos respiratorios hasta impedir que los pulmones reciban suficiente oxígeno.

A diferencia de lo que suele pensarse, la muerte no ocurre porque “se acabe el aire” en el lugar, sino porque el cuerpo pierde la capacidad física de inhalar y exhalar. Conforme disminuye el oxígeno que llega al organismo, el cerebro y otros órganos vitales comienzan a dejar de funcionar. Si la presión no cesa rápidamente, la persona puede perder el conocimiento y sufrir un paro cardiorrespiratorio.
Este tipo de asfixia puede presentarse en conciertos, estadios, peregrinaciones, festivales o cualquier evento donde exista una concentración excesiva de personas.
Incluso quienes permanecen de pie pueden estar en riesgo cuando la multitud comienza a empujar en distintas direcciones, ya que la fuerza colectiva puede ejercer cientos de kilogramos de presión sobre el cuerpo.
Especialistas señalan que, cuando la densidad de personas aumenta demasiado, los individuos dejan de poder controlar sus propios movimientos y pasan a desplazarse al ritmo de la masa.
En ese momento pueden producirse “olas” dentro de la multitud que generan compresión, caídas y aplastamientos, incrementando considerablemente el riesgo de lesiones graves y fallecimientos.
Por ello, autoridades de protección civil recomiendan evitar ingresar a zonas visiblemente saturadas, no permanecer cerca de vallas o muros cuando hay empujones, identificar rutas de salida y atender en todo momento las indicaciones del personal de seguridad.
Estas medidas pueden marcar la diferencia para prevenir una emergencia durante concentraciones multitudinarias.
