En esta semana se dio a conocer un padecimiento de cáncer pulmonar del Papa León XIV, quien ayer fue sometido a una operación para retirarle un nódulo en el pulmón y con el que después le detectaron un tumor maligno que se desarrolla a partir de células con características glandulares.
La operación del Papa concluyó con éxito y sin complicaciones. El Vaticano informó que despertó con normalidad de la anestesia y, tras un breve periodo de observación, había regresado a su habitación en la décima planta del Policlínico Gemelli de Roma. Ahora se encuentra en recuperación.

¿Quién se queda a cargo de El Vaticano durante recuperación de Papa León XIV?
Contrario a lo que se pensaría, no hay un protocolo claro para delegar el liderazgo de la Iglesia si el pontífice católico no puede ejercer plenamente sus funciones debido a una enfermedad grave. Así que digamos que el Papa León XIV es quien sigue al frente de la iglesia católica.
Sin embargo, cuando el pontífice no puede ejercer sus funciones de manera presencial, la administración de la Iglesia recae en la Curia Romana, el órgano de gobierno eclesiástico, y especialmente en el Secretario de Estado del Vaticano, cargo que actualmente ocupa el cardenal Pietro Parolin.

Además cada cardenal tiene su propio rol en el Vaticano y el secretario de Estado desempeña un papel muy importante en este contexto, pues es quien supervisa asuntos diplomáticos y administrativos y actúa como una especie de “primer ministro” del Vaticano.
El Papa es la máxima autoridad de la Iglesia católica y del Estado Vaticano, por lo que su liderazgo es vital tanto en la dimensión religiosa como en la administrativa y la diplomática.

¿Qué pasaría si la salud del Papa León XIV se agravara?
En teoría, si un Papa no pudiera continuar en su cargo por motivos de salud, la única solución sería dejar la silla de San Pedro.
En caso de que se produjera el fallecimiento del pontífice, el Colegio Cardenalicio asume de forma temporal el gobierno de la Iglesia Católica y se declara oficialmente la Sede Vacante.
El cardenal Luis Antonio Tagle (recientemente nombrado decano) coordinaría las funciones y preparativos esenciales para el periodo de transición. Los cardenales menores de 80 años se reunirían en la Capilla Sixtina en Roma para elegir al nuevo sucesor de Pedro, conforme a la constitución apostólica Universi Dominici Gregis.
