El 1 de enero de 1994, mientras el país celebraba la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), un levantamiento armado en la selva Chiapaneca estremeció las estructuras políticas de la nación.
Desde las sombras de los bosques tropicales emergió el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) bajo el lema de “democracia, libertad y justicia para los pueblos originarios”. En el centro de aquella irrupción destacó la figura del Subcomandante Marcos, un vocero cubierto con pasamontañas, pipa en boca y una retórica poética que capturó la atención global.

¿Quién era el Subcomandante Marcos?
Detrás del seudónimo y el atuendo militar se encontraba Rafael Sebastián Guillén Vicente, un académico originario de Tampico, Tamaulipas, graduado con honores en Filosofía y Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y exprofesor en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). A principios de los años ochenta, Guillén decidió dejar la comodidad universitaria para internarse en las comunidades autóctonas de Chiapas.
Su labor transformó la lógica rebelde tradicional: lejos de imponer un dogmatismo político, el movimiento adoptó la cosmogonía de las etnias tzotzil, tzeltal, tojolabal y chol. Marcos no asumió el mando supremo del ejército insurgente, sino el papel de vocero e intermediario estratégico. A través de una vasta serie de comunicados ironizados, relatos alegóricos y cartas abiertas, dio voz a un sector social históricamente marginado y despojado por las élites locales y nacionales.

Transformación política y relevo de mando
Con la celebración de los Acuerdos de San Andrés en 1996 y la multitudinaria Marcha del Color de la Tierra en 2001 hacia el Congreso de la Unión, el zapatismo consolidó un referente ético de la izquierda internacional. La narrativa de Marcos desarticuló las nociones convencionales del poder al postular un principio organizativo inédito: “mandar obedeciendo”, centrado en la autonomía comunitaria y el autogobierno a través de las Juntas de Buen Gobierno.
En mayo de 2014, mediante un comunicado, el Subcomandante anunció la muerte simbólica del personaje “Marcos” para ceder paso al Subcomandante Galeano, honrando a un compañero caído. La decisión respondió a la necesidad organizativa de descentralizar la atención mediática individual y devolver todo el protagonismo a la estructura colectiva indígena. Años más tarde adoptó el nombre de “Capitán Marcos”, manteniendo un perfil discreto dentro del EZLN.

¿Cuándo se estrena el documental de Netflix?
El documental se estrenará en la plataforma de Netflix el próximo 2 de diciembre de 2026. El proyecto promete aportar un acervo visual inédito e integrar testimonios directos de los protagonistas que atestiguaron aquel choque ideológico a finales del siglo XX. La producción busca analizar el mito y la realidad del hombre detrás de la prenda de lana, cuyo discurso resonó profundamente en los movimientos altermundistas de todo el planeta.
La vigencia del fenómeno zapatista vuelve a cobrar fuerza en la escena cultural global tras anunciarse la llegada de una nueva producción audiovisual titulada Marcos: Otro mundo es posible. Dirigida por el cineasta y periodista mexicano Diego Enrique Osorno, la obra explora el impacto social, la dimensión intelectual y la evolución histórica del portavoz rebelde.
