El panorama económico para miles de trabajadores mexicanos ha mostrado una faceta crítica al cierre del primer trimestre del año. De acuerdo con las cifras más recientes publicadas por la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), los retiros parciales por desempleo alcanzaron un incremento anual del 37% durante el mes de marzo de 2026. Esta situación refleja la vulnerabilidad en el mercado laboral formal y la urgencia de liquidez que enfrentan las familias frente al entorno inflacionario persistente.
El impacto de la desocupación en el ahorro para el retiro
Durante el tercer mes de este año, el monto total retirado por los trabajadores que perdieron su fuente de ingresos ascendió a 4,014 millones de pesos, una cifra que marca un hito en la presión financiera sobre el sistema de ahorro para el retiro. Si se analiza el acumulado del primer trimestre, el organismo regulador reportó que los retiros ascendieron a más de 10,431 millones de pesos, lo que representa un crecimiento real del 21.5% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Expertos financieros señalan que este recurso es un derecho del trabajador, pero su uso frecuente debilita el monto final de la pensión y reduce las semanas cotizadas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social. La tendencia actual sugiere que el empleo formal no está logrando absorber la demanda de puestos de trabajo, obligando a los ciudadanos a disponer de sus ahorros de largo plazo para cubrir necesidades básicas inmediatas como alimentación y vivienda.
Administradoras con mayor flujo de retiros
El reporte detallado de la Consar permite identificar cuáles son las administradoras que han concentrado el mayor volumen de estas operaciones. Afore Coppel encabeza la lista con la mayor cantidad de recursos entregados a sus cuentahabientes por este concepto, sumando 2,284 millones de pesos. Le sigue de cerca Afore Azteca con 1,711 millones de pesos y Afore XXI Banorte con 591 millones. Estas instituciones concentran una gran base de trabajadores de ingresos medios y bajos, quienes suelen ser los más afectados por la inestabilidad en las contrataciones.
El proceso para acceder a estos fondos requiere que el trabajador tenga al menos 46 días naturales en situación de desocupación y no haya realizado un retiro similar en los últimos cinco años. Aunque la Consar ha facilitado los trámites a través de herramientas digitales, las autoridades advierten que retirar dinero de la Afore debe ser el último recurso, ya que para recuperar las semanas de cotización perdidas, el trabajador deberá reintegrar el dinero a su cuenta individual en el futuro, un paso que pocos logran concretar debido a la fragilidad de sus finanzas personales.
