Una falla técnica detectada en una instalación clave de control de tráfico aéreo provocó importantes afectaciones en varios aeropuertos de Washington. Esto derivó en demoras, cancelaciones y largas esperas para cientos de pasajeros. La situación comenzó luego de que trabajadores reportaran un intenso olor a químicos dentro del edificio, lo que obligó a suspender temporalmente las operaciones mientras se realizaban revisiones de seguridad.
De acuerdo con información de la Administración Federal de Aviación y del secretario de Transporte, Sean Duffy, la anomalía se originó en el centro de control de tráfico aéreo conocido como Potomac TRACON, ubicado en Warrenton, Virginia. Este complejo desempeña un papel fundamental en la gestión del espacio aéreo de la región, ya que coordina vuelos que se dirigen o salen de varios aeropuertos importantes del corredor Baltimore-Washington.
Ante la posibilidad de un incidente mayor, equipos de emergencia acudieron al lugar junto con una unidad especializada en materiales peligrosos. Tras inspeccionar las instalaciones, las autoridades determinaron que el origen del problema fue una tarjeta de circuito que se sobrecalentó dentro del equipo de control. El componente defectuoso fue retirado y sustituido.

El incidente también movilizó al sistema de bomberos y rescate del condado de Fauquier, cuyos paramédicos evaluaron a más de 30 trabajadores de la agencia federal. Ninguno presentó síntomas graves y todos pudieron regresar a sus labores una vez que se confirmó que el inmueble era seguro.
¿Qué aeropuertos de Estados Unidos reportaron retrasos y cancelaciones?
Durante el tiempo que permaneció cerrado el centro de control, se emitieron órdenes de suspensión de despegues en varios aeropuertos de la región, lo que generó un efecto dominó en el tráfico aéreo. Entre las terminales afectadas estuvieron el Ronald Reagan Washington National Airport, el Baltimore/Washington International Thurgood Marshall Airport y el Washington Dulles International Airport, además de instalaciones regionales como los aeropuertos de Richmond, Charlottesville y Manassas.
Aunque la suspensión de salidas fue levantada tras aproximadamente tres horas, los aeropuertos continuaban enfrentando retrasos considerables durante la noche. Los reportes indicaban demoras superiores a tres horas en varias terminales, mientras las autoridades intentaban restablecer la normalidad en las operaciones.

El impacto fue especialmente visible en el aeropuerto Reagan, donde numerosos viajeros permanecían agrupados en las puertas de embarque esperando información sobre sus vuelos. Algunos pasajeros incluso se recostaron en el suelo mientras aguardaban actualizaciones sobre las salidas.
Se reportan más de 130 cancelaciones en el aeropuerto Ronald Reagan
Según datos del servicio de monitoreo aéreo FlightAware, el aeropuerto Reagan registró 136 cancelaciones y más de 300 vuelos con retrasos a lo largo de la jornada. En Dulles y Baltimore también se reportaron más de 40 cancelaciones en cada terminal, además de más de 200 demoras.
Entre los pasajeros afectados se encontraba la corresponsal de CNN, Jamie Gangel, quien relató que su vuelo hacia Washington había sufrido múltiples retrasos. Según explicó la periodista, muchos viajeros se enteraron de la situación principalmente a través de sus teléfonos, mientras que el personal de las aerolíneas solo informaba que existía un problema relacionado con el control del tráfico aéreo.
