El Senado de la República emitió este martes la declaratoria de reforma constitucional que modifica el artículo 123 de la Carta Magna en materia laboral. Con el respaldo de 23 legislaturas locales, el proyecto de decreto establece una disminución paulatina de la carga de trabajo semanal, un proceso que concluirá formalmente en el año 2030.
Durante la sesión ordinaria, la Mesa Directiva confirmó la ratificación de la minuta por parte de la mayoría de los congresos estatales.
La reforma plantea que, a partir de 2027, el límite de la jornada laboral bajará a 46 horas; en 2028 se reducirá a 44; para 2029 llegará a 42, hasta alcanzar las 40 horas semanales en 2030. No obstante, el texto aprobado no incorpora la obligatoriedad de otorgar dos días de descanso fijos a la semana.
El conteo de las entidades federativas
La secretaria de la Mesa Directiva, Mariela Gutiérrez, dio lectura al listado de los estados que enviaron sus votos aprobatorios.

Las entidades que validaron la propuesta presidencial son: Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Colima, Guanajuato, Hidalgo, México, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán, Zacatecas y la Ciudad de México.
Tras el cómputo oficial en el Senado, la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, realizó la declaratoria de constitucionalidad.
“Se remite al Diario Oficial de la Federación para su publicación”, dictó la presidencia tras concluir el protocolo legislativo.
Implementación y efectos en el sector obrero
La reforma a las fracciones IV y XI del Apartado A del artículo 123 constitucional busca una transición hacia modelos de productividad que permitan mayor tiempo de recuperación para la fuerza laboral. Sin embargo, el esquema escalonado otorga un margen de adaptación para las empresas durante los próximos cuatro años.

Con la declaratoria del Senado y su próxima publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el decreto entrará en vigor conforme a los plazos establecidos, lo que sitúa a México en la ruta de los estándares internacionales de tiempo de trabajo, aunque la implementación total del límite de 40 horas se concrete hasta el final de la presente década.
RB
