El Senado de la República aprobó este miércoles la reforma a la Ley de Impuestos Generales de Importación y de Exportación, que establece y eleva aranceles a mercancías procedentes de al menos 11 países que no cuentan con tratados comerciales con México. La iniciativa, promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum, pretende resguardar la industria nacional frente a prácticas comerciales desleales como el dumping y los subsidios externos.
La votación en el pleno quedó registrada con 76 votos a favor, cinco en contra y 35 abstenciones, con el respaldo mayoritario de Morena y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Tras haber sido aprobada previamente por la Cámara de Diputados, la propuesta fue remitida al Ejecutivo federal para su promulgación y representa un viraje hacia políticas de corte proteccionista en la economía mexicana.
La medida entrará en vigor el 1 de enero de 2026.

Países afectados
La reforma afecta de manera directa a países como China, Corea del Sur, India, Vietnam, Tailandia, Brasil, Indonesia, Taiwán, Rusia, Turquía y Nicaragua, que en conjunto representaron un déficit comercial superior a 18 mil millones de dólares para México en el año 2024.
Se modifican 1,463 fracciones arancelarias en sectores como el automotriz, textil, plásticos, electrodomésticos, calzado, siderurgia, aluminio, vidrio y cosméticos, con gravámenes que van del 5% al 50%; no obstante, la mayoría de los aranceles se fijaron en 20% o 35% tras negociaciones con el sector empresarial. De ese total, 316 partidas quedan gravadas por primera vez.
Objetivos y reacciones
La Secretaría de Economía (SE) defendió la reforma como un instrumento para “nivelar la competencia” y contener importaciones que sumaron más de 51,900 millones de dólares el año pasado. Sectores considerados estratégicos, como el automotriz y el textil, que han sido presionados por la competencia asiática, serían los principales beneficiarios, con potencial para impulsar empleo y producción local. Autoridades señalaron que los ajustes responden a demandas de cámaras empresariales y buscan equilibrar la protección industrial con la viabilidad económica.

La oposición, encabezada por el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI), calificó el trámite de “apresurado” y advirtió sobre posibles incrementos en la inflación y represalias comerciales. Senadores que optaron por la abstención alertaron sobre riesgos para el T-MEC en eventuales renegociaciones con Trump. Por su parte, Morena defendió la reforma como una medida necesaria para la soberanía económica y para contrarrestar subsidios extranjeros.
La aprobación convierte los impuestos a las importaciones en una pieza importante del plan económico que anunció Sheinbaum. Expertos creen que esto puede acelerar que empresas trasladen sus fábricas y proveedores a México, fortaleciendo su papel en la región, pero advierten que habrá que vigilar la medida para evitar que suban los precios o se afecte a los consumidores.
DG
