El Informe Education at glance 2026, publicado por la OCDE, revela que el promedio de jóvenes de entre 18 y 24 años que ni estudian ni trabajan -conocidos como “ninis” o NEET- se sitúa en el 13%.
Más que la desocupación y falta de desarrollo intelectual y profesional, el documento destaca que los periodos prolongados de inactividad a una edad temprana generan efectos negativos duraderos, como el riesgo de exclusión social y la pérdida de habilidades blandas.
Sin embargo, pese a la alta cifra de jóvenes que no estudian y no trabajan, la OCE también reportó un crecimiento de seis puntos en la proporción de mujeres jóvenes que estudian.

Situación laboral de los jóvenes en México
De acuerdo con el Panorama de la Educación, la mayoría de los jóvenes (hombres y mujeres) de entre 18 y 24 años de edad en México están lejos de no trabajar ni estudiar.
El 42% por ciento se encuentra laborando; otro 29% está dedicado exclusivamente a las aulas y un 10% combina ambas actividades.
El otro 19% son jóvenes que no se encuentran en las aulas ni en un empleo, por encima del promedio de 14% de la OCDE. El acrónimo nini es una adaptación del concepto estadístico NEET (Not in Education, Employment, or Training) usado por el organismo en sus informes.
Si bien, lo anterior implica que prácticamente uno de cada cinco jóvenes en México no se encuentra trabajando ni estudiando –aunque una parte de ellos sí busca de manera activa una oportunidad en el mercado laboral–, esta proporción se redujo respecto al 23 por ciento registrado en 2015, muestra la OCDE.


OCDE señala baja inversión
El informe también exhibe que México arrastra la inversión pública por estudiante de tiempo completo más baja de la OCDE, por debajo de 3 mil dólares, mientras en el opuesto, Luxemburgo destina recursos públicos por alumno casi diez más altos, se acercan a los 35 mil dólares.
También la proporción de alumnos por profesor contratado en el sistema educativo mexicano es de las más altas en la organización. Esto no tiene una linealidad con el tamaño de los grupos.
En preparatoria hay un profesor contratado por cada 22 alumnos; en secundaria es la más alta de la OCDE, con 31 alumnos por maestro; y en primaria también se encuentra entre las más altas de la organización con 23 escolares por escolante, a la par de lo registrado en Colombia.
