La coalición que sostiene el proyecto de la Cuarta Transformación vive uno de sus momentos más críticos en el Poder Legislativo. Este 4 de marzo, fecha marcada para el envío formal de la Reforma Electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a la Cámara de Diputados, las bancadas del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) han manifestado una resistencia que pone en jaque la aprobación de la iniciativa. Sin el respaldo de estos aliados, Morena no alcanzaría la mayoría calificada necesaria para realizar modificaciones constitucionales, lo que mantiene el proyecto en un limbo político.
Mientras intenta minimizar el conflicto calificándolo como un “desacuerdo temporal”, la realidad en los pasillos de San Lázaro y el Senado refleja una profunda preocupación por la preservación de la pluralidad democrática y la supervivencia de las minorías partidistas.
“No hay marcha atrás”: El PT se planta marcha atrás contra Reforma Electoral
El coordinador de la bancada del PT en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, ha sido tajante al señalar que su partido no servirá de comparsa para una reforma que, desde su perspectiva, representa un retroceso democrático. El legislador advirtió que los términos presentados originalmente el pasado 23 de febrero podrían sentar las bases para la instauración de un “partido de Estado”, eliminando la competencia equitativa entre las diversas fuerzas políticas.
“No vamos a aceptar un retroceso de la democracia ni queremos correr el riesgo de volver a un sistema centralizado”,
aclaró Sandoval. El llamado del PT a Morena es directo: se requiere una reflexión profunda sobre la ruta de la pluralidad, pues el partido de la estrella no está dispuesto a votar una iniciativa que vulnere la representación de las izquierdas diversas en México.
Aliados bajo presión: El reconocimiento de Ricardo Monreal
El coordinador parlamentario Ricardo Monreal ha tenido que reconocer públicamente que el panorama es complejo. En conferencia de prensa, admitió que “cada vez se pone más difícil” que los aliados acompañen la iniciativa presidencial tal como está redactada.
A pesar del rechazo frontal del PT y la cautela del PVEM, Monreal aseguró que Morena no claudicará en su intento de convencer a sus socios legislativos. “No vamos a descansar ni a rehuir el intento de que nos acompañen”, expresó, intentando calmar las aguas al afirmar que, incluso si votan en contra, la coalición de cara a las elecciones intermedias del próximo año no corre peligro de fracturarse.

¿Habrá ruptura de alianzas?
En la Cámara Alta, el tono ha sido más conciliador pero igualmente firme. Geovanna Bañuelos, vicecoordinadora del PT, y Manuel Velasco, coordinador del PVEM, han descartado una ruptura total con la administración de Sheinbaum, aunque mantienen su reserva sobre el contenido formal del proyecto. Bañuelos subrayó que, aunque son aliados del movimiento, no son un partido de “pensamiento único”.
Por su parte, el líder morenista en el Senado, Ignacio Mier Velazco, ha iniciado una labor de “operación cicatriz”. Durante la plenaria de este martes, Mier dialogó extensamente con los líderes aliados para asegurarles que sus preocupaciones han sido escuchadas. Un punto clave que reveló para destrabar la negociación es que el PREP (Programa de Resultados Electorales Preliminares) no desaparecerá.

“El PREP se queda como un instrumento de certeza”, afirmó Mier, explicando que la nueva propuesta busca que los cómputos oficiales inicien de manera paralela a la llegada de los paquetes electorales, agilizando el proceso sin sustituir los mecanismos de confianza ya existentes.
Un día decisivo para la democracia mexicana
La iniciativa formal de Reforma Electoral será enviada hoy a la Cámara de Diputados. El reto para el gobierno de Claudia Sheinbaum será demostrar flexibilidad en la negociación. Como bien señaló el legislador Higinio Martínez, Morena debe “cuidar a sus aliados” para evitar que una reforma legislativa se convierta en el detonante del derrumbe de la coalición.
El resultado de las próximas horas definirá si la 4T logra consolidar su visión del sistema electoral o si, por primera vez en el sexenio, el bloque aliado impone un límite real al poder presidencial en favor de la pluralidad política.


