El Gobierno francés intentó calmar este jueves la revuelta estudiantil que se ha intensificado desde mediados de septiembre, anunciando el ingreso -en los próximos días- de 3 mil nuevos profesores a los liceos (escuelas de educación media superior).
Sin embargo, la Plaza de la Bastilla de París se convirtió este jueves en el epicentro de la furia estudiantil, con miles de jóvenes congregados para una marcha enmarcada por un impresionante despliegue de policías antidisturbios.
Unos agitan banderas francesas, otros, pancartas reivindicativas o banderas palestinas. Entre la se apreciaron banderas de las Juventudes Comunistas y de La Francia Insumisa (LFI), el partido de izquierda radical al que el Gobierno acusa de “azuzar” la protesta estudiantil.
Enfrentamientos entre manifestantes y policías en Francia
La policía antidisturbios de Francia disparó gas lacrimógeno directamente en la cara de los estudiantes que bloquearon la entrada del Lycée Helene-Boucher, una preparatoria de París.
Los universitarios se sumaron en masa a la movilización de los estudiantes de los institutos. La mayoría de los campus de la región de París han cerrado sus puertas este jueves, entre ellos, el de la Sorbona, el de París Saclay y el de la selecta Universidad Panteón Asas.
Los manifestantes exigen una intervención gubernamental urgente para resolver la grave escasez de profesores y el deterioro de las instalaciones escolares en el sistema público francés a través de un financiamiento en la educación.
Por el momento se ha suspendido el uso de granadas aturdidoras para controlar las protestas estudiantiles.
Las movilizaciones son históricas. “Hace décadas que no había manifestaciones tan importantes. En 2018 hubo la de los ‘chalecos amarillos’, pero esto es más importante porque están los bomberos, los agricultores, todo el mundo. Y tal vez pronto la policía, eso espero”, mencionó uno de los asistentes a la marcha.
Violencia en movilizaciones estudiantiles en Francia
Los manifestantes indicaron que el miedo a la violencia está muy presente. Durante esta jornada, todas las bocas del metro que dan a Bastilla han sido canceladas por orden de la prefectura; los antidisturbios, presentes en gran número, controlan todos los accesos a la plaza y la policía registra todos los bolsos y las mochilas.
Varios docentes, que han acompañado a la marcha a sus alumnos, muestran a la cámara un papelito con instrucciones y teléfonos a los que pueden llamar “si les ocurre algo o si son detenidos”.
Las autoridades han realizado más de 6 mil 600 detenciones desde finales de septiembre, cuando los estudiantes —la mayoría menores de 18 años— comenzaron a protestar para exigir más fondos para la educación pública, según el Ministerio del Interior. Educación, por su parte, indicó que 375 escuelas estaban cerradas total o parcialmente el jueves.
