Las autoridades meteorológicas han confirmado la intensificación de la depresión tropical Dos, dando origen formal a la tormenta tropical Bertha en aguas del Golfo de México.
Este fenómeno natural representa el segundo sistema ciclónico con denominación oficial que se desarrolla en la cuenca del Océano Atlántico a lo largo de la presente temporada de huracanes.
Ubicación actual y monitoreo
El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) indicó que el meteoro se localizó inicialmente en las proximidades del sur de Florida, Estados Unidos, proyectando su presencia hacia el norte de las costas de Quintana Roo, en México. Mientras tanto el Servicio Meteorológico Nacional de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), sigue de cerca las fluctuaciones en su presión atmosférica y la velocidad de sus vientos sostenidos.

Debido al fortalecimiento constante de las bandas nubosas de Bertha, los meteorólogos prevén un desplazamiento predominante hacia el noroeste, lo que encendió las alertas en regiones costeras vulnerables, solicitando a los habitantes mantenerse al tanto de las actualizaciones climáticas oficiales.
Alertas por marejadas ciclónicas
El paso de la tormenta tropical Bertha traerá consigo un notable incremento en el oleaje, así como severas precipitaciones pluviométricas. Los expertos del NHC han alertado sobre el riesgo inminente de marejadas ciclónicas potencialmente peligrosas para las comunidades costeras ubicadas en Alabama, Mississippi y el sureste del estado de Louisiana.
Asimismo, se anticipa la posibilidad de inundaciones repentinas y encharcamientos severos que podrían prolongarse hasta el cierre de la semana. Las autoridades advierten que el cinturón de lluvias copiosas afectará no solo las áreas de la costa del Golfo, sino también localidades al interior del territorio, extendiéndose progresivamente desde Florida hasta la zona media costera de Texas.

Impacto en tierra y debilitamiento
De acuerdo con las proyecciones más recientes sobre su recorrido, el fenómeno tocaría tierra formalmente el 23 de julio en la costa de Louisiana. Una vez que el ojo del sistema ingrese a la franja continental y pierda el suministro de humedad proveniente del mar, comenzará un paulatino proceso de degradación.
Se pronostica que para el día siguiente de tocar tierra, el fenómeno pierda fuerza en sus vientos y se degrade a depresión tropical. No obstante, los cuerpos de protección civil reiteran la necesidad de extremar precauciones ante el potencial de deslaves e inundaciones que persistirán en las cuencas fluviales continentales tras su paulatino debilitamiento.
