Después de una jornada de tensión marcada por advertencias de bloqueos en carreteras y casetas, los transportistas agrupados en la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) alcanzaron un acuerdo con la Secretaría de Gobernación (Segob) que busca atender de manera inmediata la inseguridad que enfrentan en las principales rutas del país.
La reunión, celebrada en la sede de la Segob, se prolongó por horas y concluyó con compromisos concretos que, según los dirigentes del gremio, representan un primer paso para garantizar condiciones mínimas de seguridad en su labor diaria.
El acuerdo establece la instalación de botones de pánico en las unidades de transporte, un mecanismo que permitirá a los operadores solicitar auxilio inmediato en caso de ser víctimas de asaltos o extorsiones. Estos dispositivos estarán conectados a un sistema de respuesta rápida coordinado con la Guardia Nacional, lo que, en teoría, debería reducir los tiempos de atención en situaciones de emergencia.

Otro punto central es la supervisión de retenes carreteros. Los transportistas denunciaron que en estados como Nayarit y Nuevo León se han convertido en espacios de extorsión por parte de policías estatales. Ante ello, la Segob se comprometió a que la Guardia Nacional realice operativos de revisión y vigilancia para garantizar que los retenes cumplan con su función legítima de seguridad y no se utilicen como mecanismos de abuso contra los conductores.
El dirigente de la ANTAC, David Estévez, destacó que el acuerdo evita, por ahora, la realización de bloqueos masivos en carreteras, casetas y puentes internacionales, acciones que habían sido anunciadas como medida de presión si no se atendían las demandas. “Estamos en alerta máxima, pero reconocemos la disposición de la Segob para dar respuesta. Este es un avance, aunque todavía falta mucho por hacer”, declaró al término de la reunión.
Campesinos mantienen reunión paralela con Sader para atender demandas agrarias
Paralelamente, campesinos y productores agrícolas continúan reunidos con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader). Sus demandas giran en torno a precios justos para sus cosechas, garantías de comercialización y apoyos directos para enfrentar la crisis económica que atraviesa el campo mexicano. Aunque se espera que en las próximas horas se definan compromisos concretos, el sector agrario mantiene abierta la posibilidad de movilizaciones si no se atienden sus peticiones.

El desenlace de la mesa agraria será clave para evitar que las protestas se extiendan hacia fin de año. De lograrse acuerdos satisfactorios, tanto transportistas como campesinos podrían desactivar la amenaza de bloqueos que pondrían en riesgo la movilidad y el abasto en plena temporada decembrina. Sin embargo, si las respuestas no son suficientes, el país podría enfrentar nuevas jornadas de tensión en las carreteras.
DG
