La tensión entre campesinos y transportistas con el gobierno federal escaló nuevamente este jueves, luego de que representantes de ambos sectores rompieran el diálogo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y la Secretaría de Gobernación (Segob).
Tras más de seis horas de reunión en las instalaciones de Gobernación, los sectores inconformes calificaron el encuentro como un fracaso total y advirtieron que retomarán bloqueos carreteros y movilizaciones en todo el país si no reciben respuestas concretas a sus demandas en el menor plazo posible.
Ante este panorama, los líderes campesinos subrayaron que la falta de atención gubernamental ha generado un clima de incertidumbre que amenaza la estabilidad económica de miles de familias rurales, muchas de las cuales dependen exclusivamente de la agricultura de subsistencia.

Ausencia frena negociación
El Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) y la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC), entre otras organizaciones, señalaron que la ausencia de funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Secretaría de Economía (SE) restó seriedad a la mesa de negociación.
De acuerdo con los dirigentes, sin la participación de estas dependencias clave es imposible atender los problemas de precios agrícolas, subsidios pendientes y de seguridad en carreteras, que forman parte central de sus exigencias principales. Los líderes destacaron que esta omisión refleja una falta de compromiso real por parte del Ejecutivo federal.
Entre los reclamos destacan la necesidad de establecer precios justos y de garantía para productos del campo como maíz, frijol y hortalizas; garantizar la seguridad de los transportistas ante el incremento alarmante de asaltos en rutas nacionales como la México-Querétaro y la México-Puebla; y diseñar políticas integrales que beneficien tanto a productores rurales como a consumidores finales.

Amagos
Los inconformes anunciaron que, de no obtener compromisos claros y firmados en la reunión prevista con Segob el martes próximo, iniciarán bloqueos carreteros desde la frontera norte en Tijuana hasta Tapachula, Chiapas, además de cierres en aduanas clave y puertos marítimos como Manzanillo y Veracruz. Estas acciones, advirtieron, podrían paralizar el transporte de mercancías esenciales, afectar el comercio exterior y generar desabasto en supermercados y mercados. Los transportistas enfatizaron que no descartan manifestaciones en la Ciudad de México si persiste la indiferencia oficial.

En bloqueos anteriores, las movilizaciones generaron pérdidas millonarias estimadas en cientos de millones de pesos y retrasos logísticos severos en diversas regiones del país, impactando cadenas de suministro de alimentos y manufacturas.
De repetirse ahora, prevén, el impacto sería aún mayor, pues coincidiría con la temporada de fin de año, cuando la demanda de transporte de carga y productos agrícolas se intensifica notablemente debido a las compras en el marco de las fiestas decembrinas.
DG
