El gobierno de Estados Unidos inició este sábado las labores para el retiro de minas en el estrecho de Ormuz. El anuncio coincide con el arranque formal de las negociaciones de paz entre Washington y Teherán en territorio pakistaní, proceso que pretende establecer el cese definitivo de las hostilidades.
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense, Donald Trump, confirmó la puesta en marcha de estas maniobras navales. Aseguró que la reapertura de la vía marítima se realiza en beneficio de naciones como China, Japón, Corea del Sur, Francia y Alemania, países que, según su postura, han evitado intervenir directamente en el desbloqueo militar de la zona.
“Ahora estamos comenzando el proceso de limpieza del Estrecho de Ormuz como un favor a países de todo el mundo”, sostuvo.

Debilitamiento estratégico y ofensiva retórica
El presidente estadounidense acompañó el anuncio de las operaciones navales con un balance sobre el estado actual de las capacidades militares iraníes.

Según su diagnóstico, la infraestructura de defensa de Teherán ha sufrido un colapso operativo tras semanas de conflicto.
Afirmó que la Marina y la Fuerza Aérea de aquel país han quedado fuera de combate, mientras que sus sistemas de radares y fábricas de armamento estratégico presentan daños irreversibles.
“Su Armada ha desaparecido, su Fuerza Aérea ha desaparecido, su sistema antiaéreo es inexistente, sus radares han muerto”, señaló.
Además, Trump arremetió contra la cobertura mediática del conflicto y subrayó la ausencia de los mandos históricos del país persa.
En el ámbito económico local, el mandatario también advirtió que mantiene una vigilancia estricta sobre el mercado de fertilizantes para evitar la especulación que afecte al sector agrícola estadounidense, al tiempo que destacó un incremento en la demanda internacional del petróleo producido en su país debido a la inestabilidad en el estrecho de Ormuz.

Diálogos de alto nivel en Islamabad
Mientras las unidades navales operan en el mar, la vía diplomática se concentra en la capital de Pakistán. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, encabeza la delegación norteamericana en las conversaciones de Islamabad que iniciaron este sábado.
El encuentro ocurre bajo la sombra de la advertencia lanzada por la Casa Blanca apenas 24 horas antes, en la que se planteó el uso de la fuerza para liberar el estrecho de Ormuz si la diplomacia no arroja resultados inmediatos.

