El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó a la Armada de su país establecer un cierre perimetral en el estrecho de Ormuz, actualmente bajo influencia de Irán. La medida surge como respuesta directa al colapso de las negociaciones de paz celebradas el sábado en Islamabad, Pakistán, donde ambas naciones no lograron acuerdos en materia nuclear.
A través de un mensaje en sus canales oficiales, el mandatario estadounidense instruyó el bloqueo inmediato de cualquier embarcación que pretenda transitar por esta vía estratégica. Además, advirtió que las fuerzas navales de su país tienen la orden de interceptar, en aguas internacionales, a todo buque que haya realizado pagos de peaje a las autoridades iraníes para cruzar el paso marítimo.
“Con efecto inmediato la Armada de Estados Unidos (…) comenzará el proceso para bloquear todos y cada uno de los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz”, sostuvo.

Amenaza de aranceles al 50% a China
Además, en el programa “Sunday Morning Futures con Maria Bartiromo” de Fox News, el republicano amenazó el domingo a China con nuevos aranceles “escandalosos” a sus productos que ingresen a Estados Unidos si Pekín brinda asistencia militar a Irán durante la guerra en Oriente Medio.

“Si los sorprendemos haciendo eso, les impondremos un arancel del 50%, lo cual es escandaloso, una cantidad escandalosa”, declaró.
Destacó que “podría acabar con Irán en un día. Podría controlar todo su sector energético, todas sus plantas, sus centrales eléctricas, lo cual es un asunto muy serio”.
Cabe recordar que Trump tiene previsto visitar Pekín el próximo mes para dialogar con su homólogo chino Xi Jinping, tras posponer una cumbre anterior debido a la guerra contra Irán.,
Intercepciones y operaciones de desminado
La estrategia de la Casa Blanca busca neutralizar lo que el mandatario calificó como una “extorsión mundial”. El plan operativo contempla no solo el bloqueo físico, sino también el inicio de labores para retirar los artefactos explosivos colocados en la zona. Trump fue enfático al señalar que cualquier agresión contra las unidades estadounidenses o contra buques civiles tendrá consecuencias letales inmediatas para los responsables.

“También vamos a comenzar a destruir las minas que han colocado los iraníes en los estrechos”, dijo.
Esta ofensiva en el estrecho de Ormuz se produce en un contexto donde el poderío militar de Irán presenta daños severos. Según el balance ofrecido por el Ejecutivo estadounidense, la infraestructura de defensa aérea, los sistemas de radares y la flota naval iraní han quedado prácticamente inoperantes tras los recientes intercambios bélicos, lo que facilita el control de la zona por parte de la Marina de Estados Unidos.

Ruptura diplomática en Pakistán
Respecto al encuentro en Islamabad, el mandatario detalló que, tras más de 20 horas de diálogo con la mediación del gobierno pakistaní, las delegaciones alcanzaron consensos en la mayoría de los temas, a excepción del programa nuclear de Teherán. Trump acusó a las autoridades iraníes de incumplir el compromiso de reabrir el estrecho de Ormuz, lo que calificó como una acción deliberada para generar desorientación global.
En sus declaraciones, el presidente hizo referencia a la muerte de las cúpulas de mando en Irán, hecho ocurrido desde el inicio de las incursiones armadas de febrero. A pesar de los elogios hacia Pakistán por su labor como facilitador del diálogo, la postura de Washington se mantiene en una línea de fuerza. La reapertura del estrecho de Ormuz queda ahora supeditada al cumplimiento de las promesas de Teherán o, en su defecto, a la consolidación del control militar absoluto por parte de la Armada estadounidense.
