El “Plan B” de la Reforma Electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum sigue enfrentando tensiones dentro de su propio bloque político. El Partido del Trabajo (PT), aliado de Morena, ha marcado distancia desde el inicio de la discusión y mantiene su desacuerdo con puntos clave de la iniciativa.
Aunque el partido no habla de una ruptura, sí reconoce diferencias de fondo, particularmente en el diseño de la revocación de mandato. Para el coordinador parlamentario del PT en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, la redacción actual de la propuesta abre riesgos que no pueden ignorarse.
Desde su perspectiva, la iniciativa no solo tiene implicaciones técnicas, sino efectos políticos que podrían impactar directamente en la estabilidad del país y en las condiciones de competencia electoral.
Revocación de mandato: el punto que genera tensión
El principal foco de desacuerdo está en la posibilidad de empatar la revocación de mandato con procesos electorales, como plantea la iniciativa. De acuerdo con Sandoval, este esquema podría generar un escenario de inestabilidad desde el arranque de un gobierno.
Empatar la elección de la revocación de mandato con la elección tiene problemas de Estado”, advirtió el legislador en entrevista con diversos medios de comunicación.
El coordinador explicó que, bajo este modelo, un Gobierno Federal podría enfrentar desde su inicio una dinámica política enfocada en su posible remoción.

¿El día que inicia su mandato se inicia la campaña para sacarlo en los tres años? Ese es el riesgo”, cuestionó.
Alertan por ventaja para el partido en el poder
Otro de los puntos que preocupan al PT, de acuerdo con el petista, es el impacto electoral que tendría incluir a la presidenta en la boleta durante una jornada electoral.
Según Sandoval, permitir que la mandataria promueva su gestión en ese contexto implicaría una ventaja directa para el partido en el poder, al vincular su imagen con el proceso electoral.
No hay duda de que si va en la boleta y se le permite hacer campaña para defender su proyecto, se identifica con el partido que esté gobernando, y ese es el que va a salir beneficiado”, señaló.
Un rechazo que viene desde el inicio
La postura crítica del PT no es reciente. Desde la presentación de la Reforma Electoral, el partido ha advertido riesgos en su diseño, particularmente en lo relacionado con la representación política.
Incluso, Sandoval confirmó previamente que los 49 legisladores petistas votarían en contra de la iniciativa, al considerar que podría debilitar el pluralismo y concentrar el poder.

“Daría pie a un partido único, y cuando mucho, a un bipartidismo”, alertó.
Cuestionan cambios al sistema de representación
El PT también ha señalado que las modificaciones al sistema de representación proporcional podrían generar distorsiones en la asignación de curules.
De acuerdo con el partido, estos cambios afectarían la participación de fuerzas políticas minoritarias y representarían un retroceso frente a reformas clave en la historia democrática del país.
En ese sentido, advierten que el nuevo modelo podría hacer innecesaria la existencia de múltiples partidos, alterando el equilibrio político.
Pese a las diferencias, el coordinador del PT indicó que la discusión inmediata quedará en manos del Senado, donde se realizará el análisis de la reforma.
Se determinó que dejáramos en manos del Senado la reflexión y el análisis de la iniciativa”, explicó.
Mientras tanto, el PT mantiene su postura: acompañar el proceso legislativo, pero sin respaldar una propuesta que, desde su perspectiva, implica riesgos para la estabilidad política y la pluralidad democrática.
