El ecosistema de los viajes en México enfrenta una de sus crisis de seguridad digital más agudas. Según el más reciente informe del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, diversas organizaciones criminales han perfeccionado la suplantación de identidad de gigantes del sector turístico para estafar a consumidores. Entre las empresas más afectadas por este fenómeno, conocido como “montaviajes”, destacan aerolíneas como Volaris y Aeroméxico, así como la cadena de Hoteles RIU y la plataforma de reservas Booking.com.
Esta modalidad de fraude ha crecido de manera alarmante, aprovechando la digitalización de los servicios de viaje. El organismo de seguridad advierte que los delincuentes diseñan páginas web y perfiles en redes sociales que imitan casi a la perfección el diseño, los logotipos y el lenguaje de las marcas oficiales. El objetivo es engañar a los usuarios con promociones inexistentes o paquetes “todo incluido” a precios sospechosamente bajos, especialmente en temporadas de alta demanda como Semana Santa o las vacaciones de verano.

El perfil del engaño y el impacto en las víctimas
Los datos revelados por el Consejo Ciudadano son contundentes: el internet es el principal canal de contacto en el 58% de los reportes recibidos. Los estafadores utilizan la urgencia como herramienta de presión, obligando a las víctimas a realizar transferencias bancarias rápidas bajo la promesa de sostener una oferta limitada. Lamentablemente, el 90% de los afectados busca ayuda institucional solo después de haber efectuado el pago y perder el rastro de los supuestos agentes de ventas.
En términos demográficos, las mujeres representan el 63% de las víctimas, siendo Cancún el destino más utilizado como señuelo por estas redes criminales. Las pérdidas económicas registradas en lo que va del año son sumamente variables, con reportes que van desde los 5 mil hasta los 2 millones de pesos, dependiendo de la magnitud del paquete turístico contratado.
Recomendaciones de seguridad de Profeco y Condusef
Ante este escenario, instituciones como la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) han emitido protocolos de verificación estricta. El presidente de la Condusef, Óscar Rosado, ha sido enfático al señalar que cualquier oferta que parezca una “ganga” fuera de toda lógica comercial es, casi con total seguridad, una trampa diseñada para el robo de datos o dinero.

Para evitar ser parte de la estadística, se recomienda verificar que las URL de los sitios web comiencen con “https” y cuenten con el icono del candado de seguridad. Además, es vital evitar realizar transacciones a través de enlaces recibidos por servicios de mensajería como WhatsApp o mediante depósitos a cuentas de personas físicas, priorizando siempre los canales de pago oficiales y las aplicaciones bancarias con factores de doble autenticación.
