El gobierno de Texas oficializó este viernes un decreto de emergencia y la declaración de desastre para los condados sureños de Zavala y Uvalde debido a la confirmación de un espécimen de la mosca del gusano barrenador, una plaga que la industria agropecuaria estadounidense erradicó de su territorio durante la década de 1960 y que representa uno de los mayores riesgos para la actividad ganadera contemporánea.
En conferencia de prensa, el gobernador de la entidad, Greg Abbott, detalló que la activación del estatus de desastre faculta al poder ejecutivo para la movilización de la totalidad de los recursos estatales disponibles, así como para la reasignación estratégica de personal técnico en toda la geografía de Texas con el propósito de contener la propagación del parásito.

¿Cuál es la estrategia de Texas contra el gusano barrenador?
La estrategia gubernamental para la contención del brote se sustentará en la técnica del insecto estéril. Este procedimiento biológico consiste en la cría masiva de moscas en laboratorios especializados, donde se somete a los machos a procesos de radiación para su esterilización antes de su liberación aérea en los perímetros afectados.

Los especímenes de laboratorio se aparean con las hembras silvestres —las cuales poseen un ciclo reproductivo de una sola cópula en su vida—, lo que interrumpe la viabilidad de las nuevas generaciones de larvas.
Para acelerar este mecanismo de control, la administración de Texas autorizó el traslado inmediato de insectos estériles hacia la zona de conflicto. De manera simultánea, los planes de contingencia contemplan la edificación urgente de una nueva planta de biofábrica de insectos en el municipio de Edinburg, en la región sur del estado.
De acuerdo con las especificaciones técnicas del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), las larvas del gusano barrenador se alimentan de los tejidos vivos de mamíferos de sangre caliente, con afectaciones directas al ganado, fauna endémica y animales de compañía.
Las moscas hembras depositan los huevecillos en heridas expuestas o mucosas húmedas, como el cordón umbilical de ejemplares neonatos, lo que genera lesiones necróticas severas que provocan la muerte del huésped si no se administra tratamiento veterinario oportuno.


¿Cuál es el impacto a la ganadería de EU?
La reaparición del insecto encendió las alarmas debido al peso específico de Texas en el mercado alimentario global. El territorio texano concentra el mayor inventario de ganado vacuno en la Unión Americana, con un censo oficial superior a las doce millones de cabezas de ganado, lo que lo convierte en el eje de la producción y distribución de carne de res en el país.
Históricamente, la plaga se mantuvo fuera de las fronteras estadounidenses por más de medio siglo; sin embargo, las agencias federales mantenían un monitoreo estricto ante el desplazamiento del vector en regiones de Centroamérica y brotes detectados en territorio mexicano en años recientes.
El USDA advirtió que la dispersión del parásito posee el potencial de generar pérdidas financieras a gran escala debido a las tasas de mortalidad en los ranchos, la reducción en los volúmenes de producción cárnica y el incremento inmediato en los costos de operación por las cuarentenas viales y la vigilancia epidemiológica.
