La Secretaría de Agricultura confirmó este martes el primer reporte oficial de gusano barrenador en la Ciudad de México, un hecho que ha encendido las alarmas sanitarias en la capital. El caso fue detectado en un perro de raza Dóberman, de 12 años de edad, el cual presentó una infección por miasis —larvas incubadas en tejido vivo— en su oreja izquierda. La herida, originada tras una pelea con otro perro, facilitó la entrada del parásito.
De acuerdo con la información oficial, el animal fue ingresado a una clínica veterinaria en el pueblo de Topilejo, ubicado en la zona sur de la capital. Aunque el diagnóstico se confirmó desde el pasado 26 de abril y el caso se mantiene catalogado como “activo”, las autoridades subrayaron que el animal ya se encuentra bajo estricta supervisión profesional y con una estrategia de contención desplegada en el perímetro.
Medidas de contención y rastreo epidemiológico
La dependencia federal ha calificado este evento como un “caso aislado”. Según los especialistas, factores geográficos como la altitud y las condiciones climáticas de Topilejo han impedido, hasta el momento, la aparición de casos secundarios. No obstante, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) ha implementado protocolos de respuesta inmediata que incluyen brigadas de rastreo epidemiológico y la desinfección profunda de la vivienda del ejemplar afectado.
“El Gobierno de México, a través de Senasica, mantiene vigilancia permanente en la zona y cuenta con protocolos de respuesta inmediata”, informó la institución en un comunicado, asegurando que se busca evitar a toda costa la dispersión de la plaga en una metrópoli con alta densidad de mascotas.
