Al menos 47 personas murieron y más de 22 resultaron heridas durante un ataque de grupos de crimen organizado o “pandillas” en Kenscoff, una localidad ubicada en las montañas cerca de Puerto Príncipe, en Haití.
La Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití informó que los agresores entraron a una iglesia utilizada como refugio para personas desplazadas por la violencia. Massillon Jean, alcalde de la localidad, señaló que los atacantes ejecutaron e hirieron a varias personas, otras fueron secuestradas y algunas más permanecen desaparecidas.
El ataque comenzó alrededor de las 22:30, hora local, según estimaciones de la organización haitiana de derechos humanos RNDDH y se atribuye a la coalición criminal Viv Ansanm, uno de los principales grupos armados que operan en Haití, responsable decataques registrados en varias zonas de Kenscoff, de acuerdo con el diario Gacette Haiti.

Los agresores también incendiaron viviendas y vehículos durante el ataque, mientras que varias familias abandonaron sus hogares ante posibles nuevas agresiones, y es que la localidad montañosa cercana a la capital de Haití, ha sufrido durante meses enfrentamientos entre grupos armados que buscan ampliar su control territorial.

Familiares de las víctimas y otros habitantes de Kenscoff cuestionaron la respuesta de las autoridades y reclamaron mayor protección estatal, así como la salida del jefe policial de la zona, al considerar insuficiente la respuesta ante el ataque.
Gobierno de Haití anuncia refuerzos tras ataque

Tras el ataque, la oficina del primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, condenó la agresión y expresó su solidaridad con las familias de las víctimas. Además, anunció el envío de refuerzos de seguridad para intentar recuperar el control de Kenscoff, mientras las fuerzas de seguridad fueron colocadas en alerta máxima.
Kenscoff no será abandonado. La autoridad del Gobierno será restablecida, sin debilidad y sin demora”, afirmó la oficina del primer ministro en redes sociales.
De acuerdo con DW, la comunidad de Kenscoff ocupa una posición estratégica, pues es cercana a rutas hacia Pétion-Ville, donde se ubican embajadas, hoteles de lujo y la sede temporal del Gobierno haitiano, además de una carretera que conecta la capital con el sur de Haití.

Desde 2025, se siguen registrando asesinatos y ataques armados en la zona. El más fuerte dejó más de 260 muertos y 200 viviendas destruidas o incendiadas.

Según estimaciones de la Organización Internacional para las Migraciones citadas por medios internacionales, cerca de 1.5 millones de personas han sido desplazadas internamente en Haití debido a constantes asesinatos, secuestros, violencia sexual, saqueos y reclutamiento de menores.
La situación ha desbordado durante años las capacidades de la Policía Nacional de Haití y ha provocado el despliegue de la “Fuerza de Supresión de Bandas” respaldada por Naciones Unidas para apoyar a las autoridades locales, que se espera cuente con 5 mil 500 policías y militares extranjeros.

La crisis de las pandillas es algo que ha escalado en Haití. El país más pobre del continente no tiene elecciones desde 2016 y desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse, en 2021, el país quedó bajo el mando de gobiernos de tránsito llamados comicios, los cuales, han ido postergando nuevas elecciones debido al control crimen organizado en el país, principalmente en el oeste, donde vive el 25% de la población.
Se espera que las elecciones generales aplazadas para diciembre de 2026 puedan llevarse a cabo tras el aumento de la violencia en diferentes localidades haitianas.
