El entramado judicial en torno al fallecido Jeffrey Epstein ha vuelto a generar titulares tras la liberación de registros públicos inéditos. Esta semana, el Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo públicos una serie de archivos que, según la dependencia, habían sido omitidos por error en entregas previas. Entre el material desclasificado destacan acusaciones directas, aunque no corroboradas, contra el presidente Donald Trump, las cuales forman parte de testimonios recopilados durante las investigaciones federales sobre la red de pedofilia del depredador sexual Jeffrey Epstein.
El núcleo de estos documentos se centra en un conjunto de entrevistas conducidas por el FBI en 2019. En los interrogatorios, una mujer —cuya identidad permanece bajo reserva— denunció inicialmente haber sido víctima de violación por parte de Epstein en la década de los 80, cuando ella tenía aproximadamente 13 años. Sin embargo, en encuentros posteriores con los agentes, el relato se expandió para involucrar al actual mandatario de Estados Unidos.
Alegaciones de agresión y falta de corroboración del FBI
Según los folios del Departamento de Justicia, la mujer afirmó que Epstein la trasladó vía aérea a la zona de Nueva York o Nueva Jersey. En dicho lugar, de acuerdo con su declaración, ella habría mordido a Donald Trump en un acto de defensa personal tras un presunto intento de agresión sexual. A pesar de la gravedad de la imputación, los documentos señalan que el FBI no pudo validar dicha información.

La investigación enfrentó obstáculos significativos cuando la denunciante, al ser requerida para profundizar en los detalles sobre el encuentro con Trump, optó por el silencio. Los reportes indican que la mujer se negó a responder preguntas adicionales en dos entrevistas consecutivas y, finalmente, rompió todo contacto con los investigadores federales. Asimismo, el Departamento de Justicia subraya que no existe claridad sobre si Trump y Epstein mantenían un vínculo cercano durante los años 80, periodo en el que se sitúan los supuestos hechos.
Donald Trump ha rechazado tajantemente cualquier nexo con las actividades criminales de Epstein. Por su parte, el Departamento de Justicia recordó que muchos de estos archivos contienen afirmaciones calificadas como “falsas y sensacionalistas”, enfatizando que varios reportes fueron remitidos al FBI en fechas sospechosamente cercanas a las elecciones presidenciales de 2020.
Hallazgo de una presunta nota de suicidio de Jeffrey Epstein
Más allá de las menciones políticas, el caso ha sumado una pieza documental perturbadora. El juez federal Kenneth M. Karas ordenó la publicación de un manuscrito que, supuestamente, es una nota de suicidio de Epstein. El papel fue hallado por su excompañero de celda, Nicholas Tartaglione, quien afirmó encontrarlo oculto en un libro del pedófilo. En el texto de siete líneas, el magnate expresaba su hartazgo. “Me investigaron durante meses – ¡¡¡NO ENCONTRARON NADA!!! Así que resucitaron cargos de hace 15 años”. La nota concluye con un tono desafiante:
“Es un lujo poder elegir el momento para decir adiós. ¿Qué quieren que haga? ¡¡Ponerme a llorar!! NO ES DIVERTIDO – ¡¡NO VALE LA PENA!!”.
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Aunque el juez ordenó su difusión para garantizar la transparencia judicial, el Departamento de Justicia no ha validado oficialmente la autenticidad del escrito.

