La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó este viernes que el país enviará una partida de asistencia humanitaria a Cuba en el transcurso de los próximos días.
Desde Michoacán, la mandataria precisó que el cargamento, compuesto por alimentos y bienes de producción solicitados por el gobierno isleño, podría salir este fin de semana o, a más tardar, el próximo lunes.
La medida ocurre en un momento de cautela diplomática para la administración mexicana.
Tras las advertencias del gobierno de Donald Trump sobre la imposición de aranceles a naciones que suministren combustible a la isla, México evalúa los mecanismos para retomar el apoyo energético sin comprometer su estabilidad comercial.


Diálogo diplomático y el factor Pemex
La coordinación del apoyo recae en la Secretaría de Relaciones Exteriores y en Lázaro Cárdenas Batel, jefe de oficina de la Presidencia, quienes mantienen contacto con la embajada de Cuba.
Sheinbaum enfatizó la prioridad de salvaguardar los intereses nacionales durante este proceso:
“Obviamente, no queremos que haya sanciones para México, pero estamos en ese proceso de diálogo y por lo pronto se va a enviar ayuda humanitaria”.
El contexto financiero de esta relación comercial es relevante. El director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla, informó el pasado martes que la paraestatal envió crudo a Cuba por un valor de 496 millones de dólares durante el año 2025. Actualmente, persiste un solo contrato comercial vigente entre ambas naciones.
El freno al crudo por amenazas externas
A pesar de los vínculos históricos, el Gobierno de México reconoció recientemente la suspensión temporal de los envíos de petróleo.

La decisión busca evitar la activación de gravámenes fronterizos por parte de Estados Unidos, país que ha endurecido su postura contra los socios comerciales de la isla.
Ante la posibilidad de un contacto directo con el presidente Miguel Díaz-Canel, la mandataria mexicana se mostró dispuesta a entablar comunicación si las circunstancias lo requieren.
Por ahora, la estrategia de México se centra en el auxilio básico, mientras los canales diplomáticos exploran vías legales para el suministro de energía que no vulneren la soberanía económica frente a las políticas de Washington.
RB
