A pocos días de que comience la Copa del Mundo en Norteamérica, una coalición de científicos, activistas y futbolistas profesionales ha lanzado una fuerte advertencia sobre el impacto del calentamiento global en el deporte. El colectivo exige formalmente a la FIFA que deje de aceptar financiamiento de corporaciones de combustibles fósiles; señalan de forma directa el patrocinio de la compañía estatal saudí Aramco, la petrolera más grande del planeta. Demandan medidas urgentes y estrictas para proteger la salud de los atletas y aficionados ante el calor extremo.
El cambio climático, responsable del incremento en la intensidad de las olas de calor, será un factor imposible de ignorar durante la justa deportiva. De acuerdo con un estudio reciente, el 25% de los compromisos programados en las 16 sedes de México, Canadá y Estados Unidos se disputarán bajo condiciones térmicas peligrosas. La investigación advierte que este riesgo de estrés térmico se ha duplicado en la región en comparación con el Mundial celebrado en territorio estadounidense en 1994. Al respecto, Simon Stiell, secretario ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático, admitió que “los partidos de este verano se disputarán en condiciones más calurosas debido al cambio climático, poniendo en riesgo a jugadores y a las aficiones. Debemos actuar con mayor rapidez para proteger el deporte que amamos y a todos los que lo ven”.

Futbolistas exigen actualizar las normas de estrés térmico
Sesenta futbolistas y exfutbolistas de ligas profesionales de todo el mundo difundieron una carta abierta dirigida al máximo organismo del fútbol. En ella los deportistas instan a la federación a que “actualice su marco de estrés térmico antes del Mundial”, y añaden que es “importante que todos los jugadores estén protegidos de los impactos térmicos, desde el nivel de base hasta el de élite”.
En el documento, firmado por figuras como el internacional noruego Morten Thorsby, la capitana italiana Elena Linari y la danesa Sofie Junge Pedersen, se recalca que la élite mundial debe poner en práctica la mejor experiencia médica disponible como ejemplo para las categorías inferiores.
Científicos consideran “insuficientes” las pausas de hidratación
Actualmente, las pautas de la FIFA contemplan únicamente dos pausas de tres minutos por partido para la hidratación, una medida que los expertos en salud consideran precaria. Los científicos proponen extender estos descansos a lapsos de entre cinco y seis minutos, además de suspender o reprogramar los juegos cuando el índice WBGT (temperatura de bulbo húmedo y globo) supere los 28 grados Celsius, equivalente a unos 38 grados de calor seco.

Los firmantes recordaron que el fútbol profesional posee el poder de impulsar cambios sociales profundos, como ha ocurrido en las luchas contra el racismo y por la equidad de género. Por ello, instan al organismo internacional a restructurar el calendario hacia torneos más pequeños y regionales, demostrando un compromiso real con el futuro del planeta.
