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Crisis de alfabetización digital en México: Docentes enfrentan a la IA sin capacitación

El ecosistema educativo en México atraviesa un momento de contradicción tecnológica. A pesar de que el uso de la Inteligencia Artificial (IA) se ha masificado en las aulas, el dominio real de estas herramientas sigue siendo superficial. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional sobre Inteligencia Artificial Generativa (ENIAG) 2025, publicada por la Secretaría de Educación Pública (SEP), aunque el 93% de los maestros y el 97% de los universitarios ya utilizan esta tecnología, solo el 36% de los docentes integra su enseñanza de manera formal en el salón de clases.

Esta situación revela una carencia de habilidades avanzadas, limitando el uso de la IA a tareas básicas como la generación de imágenes y textos. El problema de fondo es la falta de criterios para evaluar contenidos y detectar sesgos, un punto crítico analizado por el Instituto para el Futuro de la Educación del Tecnológico de Monterrey, que advierte sobre los bajos niveles de alfabetización digital en el país.

El desafío de la inversión pública y la formación docente

La implementación de la IA en la educación superior en América Latina muestra resultados preocupantes. En una escala de cuatro puntos, los docentes mexicanos apenas alcanzan un 1.6, mientras que los alumnos llegan al 1.5. Esta paridad en el desconocimiento genera que nueve de cada diez profesores identifiquen la falta de formación como el principal obstáculo para adoptar esta tecnología de forma efectiva.

Sin embargo, el apoyo gubernamental parece ir en sentido contrario a la urgencia digital. Durante 2026, el Programa para el Desarrollo Profesional Docente —única fuente de recursos etiquetados para este fin— recibió una asignación de apenas 284.1 millones de pesos. Para ponerlo en perspectiva, esto significa que el Estado invierte menos de 100 pesos anuales en la formación de cada maestro de educación básica y media superior, y menos de 400 pesos en los de nivel universitario. Especialistas señalan que este presupuesto ha sufrido un desplome del 90% en términos nominales desde 2016, cuando alcanzó su máximo histórico.

Desigualdad educativa y su impacto en el desarrollo regional

La brecha digital no solo afecta el aprendizaje, profundiza las diferencias entre instituciones y regiones. Según datos del Consejo de la Asociación Internacional de Rectorías Universitarias, el país se divide entre universidades con infraestructura de clase mundial y escuelas que operan con graves carencias. Esta disparidad se refleja en que el 51% de los docentes de instituciones privadas ha tomado cursos de IA, frente al 33% de quienes laboran en las Escuelas Normales públicas.

Esta falta de capital humano especializado tiene repercusiones económicas directas. Un estudio del Tecnológico de Monterrey resalta que proyectos estratégicos como el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec podrían verse limitados por la falta de personal capacitado en estados como Oaxaca, donde la infraestructura educativa es mínima. En contraste, entidades como Querétaro, que según México Evalúa posee un rezago educativo inferior a la media nacional, han logrado potenciar sectores como el aeroespacial gracias a alianzas entre el gobierno y el sector privado.

Aunque el gobierno federal ha lanzado el Centro Público de Formación en Inteligencia Artificial y Código con el objetivo de egresar a 25,000 especialistas en 2026, el reto permanece en democratizar el conocimiento y asegurar que los docentes dejen de aprender al mismo ritmo, o incluso después, que sus propios alumnos.