El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que podría imponer nuevos aranceles a bienes provenientes de países que se opongan a su intención de tomar el control de Groelandia, al argumentar razones de seguridad nacional.
Dicho anuncio ocurrió mientras el gobierno de Dinamarca recibía a legisladores estadounidenses, tras una serie de reuniones celebradas esta semana en Washington.
“Podría imponer un arancel a los países si no están de acuerdo con Groenlandia, porque necesitamos Groenlandia por razones de seguridad nacional”, declaró Trump durante un evento en la Casa Blanca relacionado con temas de salud.
El mandatario no ofreció mayores precisiones sobre el alcance o la aplicación de esa medida.
Aranceles como instrumento de presión
Trump ha utilizado los aranceles como una herramienta central para presionar a otros gobiernos y obtener concesiones económicas o políticas.
Este 16 de enero, el presidente dejó entrever que Groelandia se incorporará a esa estrategia.
A inicios de la semana, también amenazó con imponer gravámenes de 25 por ciento a bienes de países que mantengan comercio con Irán, aunque hasta ahora no ha concretado esa decisión.

Las declaraciones del mandatario coincidieron con la visita a Copenhague de una delegación bipartidista del Congreso de Estados Unidos, que sostuvo encuentros con integrantes del Parlamento danés.
Para el sábado 17 de enero, además, se anunciaron protestas en distintas ciudades de Dinamarca contra los planes de Trump respecto a la isla.

Resistencia en el Congreso y respaldo a la soberanía
La senadora republicana por Alaska, Lisa Murkowski, una de las voces más críticas en el Capitolio sobre las ambiciones de Trump en Groelandia, afirmó que la mayoría de los estadounidenses rechaza la idea de adquirir el territorio ártico.
“Groenlandia debe ser vista como nuestro aliado, no como un activo”, dijo Murkowski ante periodistas en Copenhague. “Y creo que eso es lo que se está transmitiendo con esta delegación”.
Dinamarca y Groelandia han buscado respaldo en el Congreso estadounidense, un factor que podría limitar futuros intentos de la Casa Blanca para presionar a la isla, debido a que los legisladores controlan el gasto federal.
El senador demócrata por Delaware, Chris Coons, quien encabezó la delegación, calificó las conversaciones como “buenas y sustanciales”.
“Hablamos con claridad sobre la importancia de que el pueblo de Groenlandia tome sus propias decisiones sobre su futuro”, afirmó Coons. “Fue un diálogo constructivo y alentador, y esperamos darle continuidad”.
Las tensiones entre Estados Unidos, Dinamarca y Groelandia persisten, aunque esta semana funcionarios acordaron crear un grupo de trabajo para gestionar la disputa diplomática. Trump reiteró que el control del territorio resulta clave para la seguridad estadounidense.
“La OTAN ha estado tratando este tema con nosotros en relación con Groenlandia”, señaló.
“Si no tenemos Groenlandia, existe un gran vacío en la seguridad nacional”, sostuvo.
En paralelo, Murkowski y la senadora demócrata por New Hampshire, Jeanne Shaheen, presentaron una iniciativa que prohibiría destinar fondos federales para ocupar o anexar el territorio de un Estado miembro de la OTAN sin su consentimiento.
“Es importante enviar el mensaje de que aquí, en el Congreso, reconocemos y apoyamos la soberanía del pueblo de Groenlandia”, subrayó Murkowski, tras reunirse en Washington con los cancilleres de Dinamarca y Groelandia.
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