Un juez federal del Distrito de Columbia dictó este martes una orden de suspensión temporal contra el proyecto de construcción de un salón de baile en el antiguo emplazamiento del Ala Este de la Casa Blanca. El magistrado Richard Leon falló a favor del Fideicomiso Nacional para la Preservación Histórica, organización que interpuso una demanda contra la Administración de Donald Trump por la demolición de la estructura histórica ocurrida en octubre de 2025.
La resolución judicial prohíbe de forma inmediata a los funcionarios federales y a la Oficina Ejecutiva del Presidente realizar cualquier acción relacionada con la obra.
El Fideicomiso argumenta que el proyecto debe someterse a revisiones de organismos independientes y contar con la aprobación del Congreso, requisitos que el Ejecutivo omitió al promover la edificación de un recinto de lujo en la sede presidencial.
¿Se limita la autoridad de Trump?
En su fallo, el juez Leon cuestionó la base legal sobre la cual el mandatario impulsó la obra. El magistrado consideró probable que la demanda de la ONG prospere, bajo el argumento de que no existen leyes que otorguen al presidente la autoridad que este afirma poseer sobre el inmueble histórico.

“El presidente de los Estados Unidos es el custodio de la Casa Blanca para las futuras generaciones de Primeras Familias. ¡Sin embargo, no es su propietario!”, sentenció el juez en el documento oficial.
La orden de suspensión entrará en vigor en un plazo de 14 días, ventana de tiempo que permite a la defensa de la Administración Trump presentar un recurso de apelación ante instancias superiores.

Conflicto con Trump-Reserva Federal
Desde su red social Truth Social, el presidente Donald Trump descalificó al Fideicomiso Nacional para la Preservación Histórica. El mandatario tildó a los integrantes de la ONG como “un grupo de lunáticos de la izquierda radical” y cuestionó la selectividad de sus demandas. En su mensaje, el presidente comparó la parálisis de su salón de baile con las renovaciones en la Reserva Federal, proyecto que no ha enfrentado bloqueos similares.
Trump ha mantenido una acusación pública contra Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, por presunta malversación de fondos en dichas reformas. No obstante, la justicia federal desestimó previamente esos señalamientos por falta de fundamento. Para el Ejecutivo, resulta contradictorio que las reformas del Centro Kennedy y su proyecto en la Casa Blanca sean judicializados, mientras otras obras gubernamentales continúan sin contratiempos.

Patrimonio en disputa
La demolición del Ala Este y la propuesta de un salón de baile fastuoso han generado un amplio rechazo entre conservacionistas y sectores políticos.
El debate se centra en la naturaleza de la Casa Blanca como “la casa del pueblo” estadounidense, concepto que, según los demandantes, choca con la visión personalista del actual mandatario sobre el uso y modificación de los espacios históricos de la nación.
Con información de EFE
