En un giro inesperado que ha sacudido los mercados energéticos mundiales, el régimen de Irán anunció este viernes la reapertura total del Estrecho de Ormuz. Esta decisión se produce en el marco del cese del fuego acordado indirectamente con los Estados Unidos, poniendo fin, al menos temporalmente, a uno de los bloqueos navales más tensos de la década.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, fue el encargado de confirmar la noticia, señalando que el paso para todos los buques comerciales se declara “completamente abierto”. Esta medida estará vigente durante el resto del periodo de tregua en el Líbano, siguiendo una ruta coordinada por la Organización de Puertos y Asuntos Marítimos de la República Islámica.
Trump reacciona a la apertura del Estrecho de Ormuz
La respuesta desde Washington no se hizo esperar. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su red social Truth Social para validar el movimiento diplomático. Con un escueto pero potente mensaje, Trump celebró el libre tránsito por la región: “Irán acaba de anunciar que el estrecho de Irán está completamente abierto y listo para el paso libre. ¡Gracias!”.

Esta apertura marca un hito tras siete semanas de hostilidades que mantuvieron en vilo a las cadenas de suministro internacionales. Apenas hace 72 horas, el ejército estadounidense reportaba que al menos 14 embarcaciones habían tenido que dar marcha atrás para acatar un contrabloqueo impuesto por las fuerzas de EU., tras el estancamiento previo de las negociaciones.

El desplome del petróleo: El impacto en el bolsillo
La reacción más visceral a la noticia se dio en las pizarras de las bolsas de valores. Los precios del petróleo sufrieron un retroceso marcado ante la perspectiva de un flujo normalizado de crudo.
- Barril de Brent: Cayó un 10.42%, situándose en los 89.03 dólares.
- West Texas Intermediate (WTI): Registró una caída del 11.11%, alcanzando los 84.17 dólares.
Analistas sugieren que esta volatilidad es una respuesta directa al fin del temor por una interrupción prolongada en el suministro global, ya que por el Estrecho de Ormuz transita casi una quinta parte del consumo mundial de petróleo.

Continúa movimiento marítimo de Irán
A pesar del anuncio de apertura, la tensión no ha desaparecido del todo. Datos de seguimiento marítimo detectaron que, en las últimas horas, dos buques de carga sancionados, el Zaynar 2 y el Neshat, lograron cruzar el estrecho con destino a puertos iraníes como Bandar Abbas. Estos movimientos sugieren que Irán está buscando normalizar su actividad comercial de inmediato, incluso bajo el escrutinio de las sanciones vigentes.
La comunidad internacional observa ahora con cautela si este “paso libre” se mantendrá estable. Mientras el cese al fuego en el Líbano siga vigente, la arteria comercial más importante del mundo parece haber recuperado el aliento, alejando, por ahora, el fantasma de una crisis energética global a gran escala.
