De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México existen 9.5 millones de personas con discapacidad, el 7.3 % de la población total, de ese porcentaje, más de 1.1 millones de personas padecen una discapacidad auditiva la cual puede ser del tipo conductiva, neurosensorial o mixta, siendo esta última como el caso más severo.
Ante tal situación, existe una opción para aquellos que tienen dificultades graves para oír, que es muy diferente a un audífono que sólo amplifica los sonidos para que puedan ser detectados por los oídos dañados, el implante coclear es una alternativa, cara pero efectiva.
¿Qué es un implante coclear?
Se trata de un aparato electrónico pequeño y complejo que da una sensación de sonido a una persona profundamente sorda o con problemas graves de audición, el cual consta de dos secciones: La parte externa que se coloca detrás de la oreja y la otra parte se coloca debajo de la piel a través de una cirugía.
Un implante contiene lo siguiente:

- Un micrófono, para captar los sonidos del ambiente.
- Un procesador del habla, que selecciona y organiza los sonidos recibidos.
- Un transmisor y receptor/estimulador, que reciben las señales del procesador del habla y las convierten en impulsos eléctricos.
- Un conjunto de electrodos, que recogen los impulsos del estimulador y los envían a diferentes regiones del nervio auditivo.
Cabe decir que quienes se someten a dicho dispositivo no recuperan la audición normal, sino la representación útil de los sonidos del ambiente y para comprender el habla.
¿Cómo funciona y quiénes son candidatos?
Se trata de un dispositivo electrónico que se coloca alrededor de las partes dañadas del oído, para estimular el nervio auditivo, el cual envía señales generadas por el implante al cerebro que a su vez las reconoce como un sonido.
Escuchar a través de él, es diferente a escuchar con audición normal, por lo que quienes se someten al procedimiento les toma tiempo aprender o volver a hacerlo o reconocer señales de advertencia, entender otros sonidos en el ambiente, tener una conversación en persona o por teléfono.

De acuerdo con el Instituto Nacional de la Sordera y otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD) de Estados Unidos, están indicados tanto para niños con sordera congénita o temprana como para adultos que han perdido la capacidad auditiva con el paso del tiempo.

En pocas palabras se trata de un conjunto pequeño de electrodos insertados en una parte de la cóclea, que es un órgano pequeño con forma de tubo enrollado en espiral que se encuentra dentro del oído interno.
Sus principales beneficios son:
- Comprensión del lenguaje: Facilita la recepción de la palabra hablada y mejora el desarrollo del habla en la infancia.
- Seguridad ambiental: Permite identificar señales de advertencia, ruidos cotidianos y alarmas.
- Reintegración social: Permite entablar conversaciones de manera presencial o telefónica, devolviendo autonomía a los pacientes.

Programa social devuelve audición y transforma vidas
Un implante coclear en el sector privado cuesta entre 500 y 700 mil pesos que incluye el dispositivo, la cirugía, los estudios y la rehabilitación. Sin embargo, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) consolidó un programa histórico enfocado en la restauración de la audición a través de esta cirugía. Se trata de una estrategia médica de alta especialidad busca integrar de forma plena a niños y adultos con discapacidad auditiva a sus entornos familiares, escolares y laborales.
Desde octubre de 2024, de manera gratuita, el IMSS masificó estos tratamientos los cuales no solo representan un logro tecnológico, sino un pilar fundamental para reducir el impacto emocional y social de la hipoacusia. La atención no culmina con la cirugía; requiere un seguimiento continuo que contempla rehabilitación auditiva y terapia de lenguaje para que el cerebro aprenda a procesar e interpretar las nuevas señales sonoras de manera efectiva.

