En un hito para la cultura mexicana, la UNESCO inscribió este miércoles la Representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Esta decisión, tomada durante la 20ª sesión del Comité Intergubernamental en Nueva Delhi, India, reconoce la profunda tradición devocional que se realiza cada Semana Santa en los ocho barrios históricos de esta alcaldía de la Ciudad de México: San Lucas, San Pedro, San Miguel, San Pablo, San Ignacio, San José, La Asunción y Santa Bárbara.

La noticia generó entusiasmo inmediato entre las autoridades. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) aseveró que “esta es una celebración al testimonio de la diversidad del patrimonio vivo, sus conocimientos y legado; una tradición que trasciende lo religioso y enmarca el tejido comunitario fortalecido por 180 años; así como un logro histórico impulsado por la propia comunidad”.
Por su parte, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, celebró el logro como “un orgullo para todos los iztapalapenses y capitalinos“. Además, destacó la labor comunitaria y anunció planes para fortalecer las medidas de salvaguardia, como talleres de transmisión intergeneracional y mejoras en el Predio de la Pasión.

Por su parte, Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura, insistió en que se trata de “un reconocimiento histórico que honra casi dos siglos de tradición, fe, identidad y organización comunitaria“.
Otros nombramientos
Entre los reconocimientos globales destacaron tradiciones como el carnaval de Negros y Blancos en Colombia y prácticas textiles indígenas en Bolivia, sumándose a la lista representativa que ya incluye más de 700 elementos mundiales. Para América Latina, esta jornada fue particularmente fructífera, con énfasis en manifestaciones comunitarias similares a la mexicana.

Asimismo, fue incluida la Cocina Italiana, la Cultura de la cocina Sumanak/Sumalak, el Cobza, conocimientos, habilidades y músicas tradicionales en Romania y la República de Moldova, las Tradiciones cesteras de Polonia, Caftán marroquí de Marruecos, la Música Aimara y la danza de la Moquegua del Perú, entre otros nombramientos.
Pasión de Cristo en Iztapalapa
La ceremonia, que atrae a miles de participantes y espectadores, escenifica el Viacrucis con una mezcla muy particular de fe católica, comunidad y expresiones artísticas que han sido transmitidas de generación en generación.

Dicha tradición, que se remonta al siglo XIX, pero con raíces en prácticas prehispánicas adaptadas al sincretismo religioso, culmina en el Cerro de la Estrella, donde se enciende el Fuego Nuevo en el Museo del mismo nombre.
La postulación mexicana, presentada el 17 de noviembre de 2025 por la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), destacó su valor como práctica viva que fortalece la cohesión social y promueve la diversidad cultural, alineándose con la Convención de 2003 de la UNESCO.
