En México, una alarmante problemática de salud visual avanza de manera silenciosa. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), más de tres millones de personas en el país presentan catarata o algún nivel de opacidad en el cristalino. El principal riesgo de esta condición es su desarrollo progresivo, lo que provoca que la mayoría de los pacientes lo detecten únicamente cuando ya interfiere de forma severa en actividades cotidianas esenciales como leer, trabajar, conducir o identificar los rostros de las personas.
Ante este panorama, especialistas del Instituto Oftavisión, alertaron sobre la urgencia de NO normalizar el deterioro visual. Muchas personas suelen postergar la consulta médica debido a la falsa creencia de que la pérdida de nitidez es una consecuencia inevitable y natural del envejecimiento, o bien, por desconocimiento de las alternativas médicas existentes para tratar el padecimiento.
Síntomas y riesgos en adultos mayores
La catarata se origina cuando el cristalino pierde su transparencia natural, disminuyendo paulatinamente la calidad de la visión, y al ser un proceso gradual, los pacientes se acostumbran a ver de forma opaca y no perciben el impacto real en su rutina hasta que su autonomía se ve limitada. Por ello, una valoración médica oportuna resulta clave para frenar afectaciones mayores, refiere el Dr. Jairo Sánchez, titular de la institución.

Para prevenir accidentes y pérdidas de independencia, especialmente en adultos mayores, se recomienda prestar atención a las siguientes señales de alerta:
- Visión borrosa u opaca
- Incremento en la sensibilidad hacia la luz y los reflejos molestos
- Visión doble de las cosas
- Modificaciones continuas en la graduación de los lentes sin mejoría duradera
- Dificultad extrema para conducir durante la noche
- Aparición de halos alrededor de las luces en espacios oscuros
Recuperar la claridad visual no solo transforma la manera en que el paciente interactúa con su entorno, sino que reduce de manera drástica el riesgo de sufrir siniestros en la vía pública o el hogar.

Factores de prevención e incidencia
Otro aspecto a considerar, además de la vejez, y que pueden causar las cataratas son:

- Antecedentes de lesiones, miopía, herencia o cirugías oculares
- Exposición a rayos ultravioletas, sobre todo, de radiación solar
- Presencia de enfermedades crónicas que estimulan cambios en los patrones estructurales del sistema de visión (diabetes, hipertensión, consumo excesivo de alcohol o tabaco)
- Medicamentos especializados que estimulan problemas estructurales, como corticoides, presencia de estatina, las terapias de reemplazo hormonal, entre otros
Algunos estudios señalan la importancia de dietas a base de productos con vitamina E, como nueces, almendras, ácidos grados, Omega 3, entre otros, evitan su desarrollo, ralentizando el nivel oxidativo en la composición del cristalino. De igual forma, acciones como el uso de gafas con protección para rayos ultravioleta ayudan a prevenirlas.
Los más recomendable es que, en caso de algún síntoma o complicación visual acudir con un oftalmólogo.
