México y Canadá enviaron solicitudes formales a Estados Unidos para extender la vigencia del T-MEC por 16 años adicionales. La iniciativa, presentada ante el gobierno estadounidense antes de la revisión conjunta de julio, busca dar certeza jurídica a las inversiones y consolidar la estabilidad económica y la integración comercial en la región de América del Norte.
Postura conjunta para la extensión del acuerdo comercial
Los gobiernos de México y Canadá unificaron sus posiciones de cara a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). El secretario de Economía mexicano, Marcelo Ebrard, firmó el oficio correspondiente el pasado 1 de junio de 2026. El documento formal fue enviado al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y al ministro de Asuntos Interinstitucionales canadiense, Dominic LeBlanc.
Por su parte, el ministro Dominic LeBlanc remitió este martes su propia carta con una postura idéntica a Jamieson Greer y al propio Marcelo Ebrard. De esta manera, ambas naciones socias notificaron formalmente a Washington su interés de prolongar el acuerdo por un periodo de 16 años más. El anuncio mexicano fue adelantado por el titular de Economía durante una conferencia de prensa celebrada tras un encuentro con empresarios de una delegación española.

La meta central de esta propuesta es contrarrestar la incertidumbre comercial y dar certidumbre a los inversionistas internacionales. De acuerdo con las consultas oficiales, los sectores corporativos perciben al tratado como un pilar indispensable para la estabilidad financiera, el dinamismo regional y la atracción de capitales extranjeros hacia los tres países firmantes.

Consultas públicas y peticiones arancelarias de los sectores productivos
La posición asumida por el Gobierno de México se fundamenta en un proceso de análisis social y corporativo llevado a cabo previamente. Entre los meses de septiembre y noviembre del año 2025, la Secretaría de Economía coordinó un mecanismo de consultas públicas en todo el territorio nacional. Este ejercicio democrático incluyó la realización de 30 foros sectoriales y 32 foros estatales de discusión.
Durante dichos encuentros, los sectores productivos respaldaron la propuesta de extensión del T-MEC. Sin embargo, los participantes también urgieron a la delegación mexicana a negociar condiciones comerciales específicas. Entre las principales demandas se encuentra la eliminación definitiva de los aranceles de la Sección 232 al acero y aluminio. Asimismo, se solicitó de forma unánime frenar otras medidas restrictivas no arancelarias, tales como la ley IEPPA y las investigaciones bajo la Sección 301.
Cooperación trilateral y la respuesta pendiente de Washington
Adicionalmente a las solicitudes de extensión de la vigencia del T-MEC, las autoridades mexicanas han puesto sobre la mesa agendas de desarrollo industrial. Específicamente, el país presentó dos propuestas de trabajo conjunto enfocadas en fortalecer las cadenas de producción regionales. Estos proyectos tienen como propósito reducir la dependencia de insumos provenientes de Asia en sectores económicos estratégicos. No obstante, ambas iniciativas continúan sin recibir respuesta por parte del gobierno estadounidense.

Por el lado de Canadá, el ministro Dominic LeBlanc y la jefa negociadora comercial, Janice Charette, viajaron a Washington para sostener reuniones bilaterales directas con Jamieson Greer. El funcionario canadiense defendió el tratado señalando que la integración económica norteamericana beneficia a los tres países por igual. Sin embargo, advirtió previamente que la administración del presidente Donald Trump podría buscar revisiones anuales constantes para sembrar incertidumbre en los mercados internacionales.
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