El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) puso en marcha este miércoles su Nuevo Sistema de Gestión Aeroportuaria (SIGA).
Dicha plataforma tecnológica tiene como objetivos centrales la planificación, el control y la facturación automatizada de todas las operaciones en la terminal aérea capitalina.
El proyecto busca elevar la eficiencia en los procesos de despegue y aterrizaje mediante la adopción de estándares internacionales de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).
La implementación del SIGA se divide en seis componentes informáticos de alta especialidad. El primero en entrar en funciones es el módulo de Gestión de Slots Aeroportuarios (SLOTX), diseñado para garantizar la transparencia e imparcialidad en el reparto de horarios de operación.

De acuerdo con el cronograma oficial, el resto de los pilares tecnológicos —que incluyen la Base de Datos Operacionales (AODB) y el Gestor de Recursos (RMS)— iniciarán actividades a finales del próximo mes.

Tecnología de punta para la logística aérea
El nuevo entramado digital del AICM integra herramientas como el Bus de Integraciones (ESB), el Gestor de Plataforma (PASSUR) y la Gestión Colaborativa Aeroportuaria (A-CDM).
Los módulos permiten crear y visualizar información crítica en tiempo real, lo que facilita la asignación automática de posiciones de embarque, desembarque y bandas de recolección de equipaje.
Con esta transición tecnológica, la administración del aeródromo apuesta por una gestión centralizada donde participen autoridades y aerolíneas de manera coordinada.

La automatización de estos procesos pretende reducir la incidencia de errores humanos y optimizar el uso de la infraestructura física del aeropuerto, desde las pistas hasta las calles de rodaje.

Beneficios directos para los usuarios
La actualización del sistema impactará de forma positiva en la experiencia de viaje de los pasajeros. Al lograr una ocupación más eficiente de las pistas y una asignación dinámica de posiciones, el AICM proyecta una mejora sustancial en los índices de puntualidad y una disminución en los retrasos operativos.
Asimismo, la exactitud de la información en las pantallas de las terminales será mayor.
El sistema ejecutará procesos de validación más rigurosos y en tiempo real, lo que permitirá a los viajeros consultar datos precisos sobre el estatus de sus vuelos. Esta modernización sitúa a la terminal aérea en una ruta de actualización técnica necesaria para enfrentar la demanda de operaciones en la Zona Metropolitana del Valle de México.
