A menos de 100 días para el silbatazo inicial, la participación de la selección de Irán en el Mundial 2026 se encuentra en un punto crítico de tensión geopolítica. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó este jueves que, aunque el equipo asiático es “bienvenido” al torneo, su presencia en territorio estadounidense no es apropiada debido a riesgos contra su integridad física.
A través de la red Truth Social, el mandatario estadounidense sugirió que la escuadra persa debería declinar su participación por “su propia seguridad”.
El mensaje ocurre en un contexto de hostilidad abierta, luego de la ofensiva militar del pasado 28 de febrero en la que perdió la vida el líder supremo Alí Jameneí, evento que ha fracturado la logística deportiva del certamen.

¿Habría cambio de sedes mundialistas?
Por su parte, el embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, aclaró que la selección nacional no ha formalizado su retiro de la competencia. En entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva, el diplomático planteó una alternativa para destrabar el conflicto: trasladar los encuentros de Irán a territorio mexicano para evitar los obstáculos de visado y seguridad en el país vecino.

“Nuestra selección todavía no ha dicho que no queremos participar en el Mundial […] La FIFA […] de alguna forma puede involucrarse para que la selección iraní pueda participar en el Mundial, pero en la sede de México”, apuntó Pasandideh.
El embajador enfatizó que, si bien existe un rechazo hacia la administración de Estados Unidos, existe un interés genuino por competir en la justa y una cercanía con la nación mexicana.
Posturas encontradas en el gabinete iraní
Cabe recordar que el ministro de Deportes, Ahman Donyamali, afirmó previamente que “no hay condiciones” para acudir al Mundial 2026 tras los recientes ataques. Donyamali subrayó el impacto de la pérdida de sus líderes y ciudadanos en el conflicto actual, calificando como poco probable una participación bajo el clima de guerra.
Sin embargo, el embajador Pasandideh matizó estas palabras al señalar que la decisión final recae en los dirigentes deportivos y que la escuadra aún mantiene la esperanza de competir si la FIFA interviene para modificar la logística.
Calendario en vilo y restricciones de visado
Originalmente, la selección iraní tiene programada su actividad dentro del grupo en sedes estadounidenses.

El calendario marca encuentros el 15 y 21 de junio en Los Ángeles contra Nueva Zelanda y Bélgica, respectivamente, cerrando la fase de grupos el 26 de junio en Seattle frente a Egipto.
La crisis de movilidad se agrava debido a que la Casa Blanca garantizó visados únicamente para jugadores y cuerpo técnico, excluyendo de forma definitiva a los aficionados iraníes por motivos de seguridad nacional. Esta restricción, sumada a la advertencia directa de Trump, deja a la FIFA, encabezada por Gianni Infantino, ante la tarea de mediar un conflicto que amenaza con dejar una vacante en la máxima fiesta del fútbol antes de su inauguración el 11 de junio.
