La presidenta Claudia Sheinbaum respondió y agradeció a su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, por la carta en la que denunció la actitud “injerencista” de funcionarios del Gobierno de Estados Unidos con el fin de “fortalecer” a la oposición mexicana de derechas.
Durante su conferencia matutina, agradeció que su predecesor expresara en la víspera -en una extensa carta- su apoyo “sin condiciones” a la gobernante y acusara a miembros de la Casa Blanca de realizar una “embestida” contra el país latinoamericano para “volver a disponer de un gobierno entreguista, corrupto, mafioso y cruel”.
López Obrador cuestionó el cambio ideológico de Donald Trump en su segundo mandato y acusó una estrategia de Washington para desestabilizar la soberanía nacional. En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respaldó el contenido del texto y descartó cualquier fractura institucional en la conducción del Ejecutivo federal.
Durante su conferencia matutina, la presidenta Sheinbaum Pardo agradeció el posicionamiento del político tabasqueño y catalogó la coyuntura actual como un periodo de definiciones para la República.
Asimismo, la mandataria calificó como un acto de misoginia las afirmaciones de las dirigencias opositoras que sugieren una subordinación en su toma de decisiones en favor de su antecesor.
Respecto a la cohesión del movimiento de la Cuarta Transformación y el legado de la administración de AMLO, la jefa del Ejecutivo federal expuso:
“¿Que quisieran los adversarios? Pues que nos separaramos, que hubiera división al interior de nuestro movimiento. ¡Imaginense! Yo luche con López Obrador, años, años, y en campaña dije ‘que siga la transformación’ y luego llegó aquí y digo ‘no, López Obrador no’. ¿Cómo creen?”.
Balance de capturas frente a los señalamientos de colusión
Frente a las campañas informativas de bloques de la derecha internacional que vinculan al oficialismo con los grupos de la delincuencia organizada, la administración federal presentó un balance estadístico sobre el combate al narcotráfico.
El reporte detalla que durante el sexenio de AMLO las fuerzas armadas capturaron a 39 líderes de alta prioridad de las principales organizaciones criminales.
Entre las detenciones ejecutadas por el Estado mexicano destacan los nombres de Ovidio Guzmán, integrante del Cártel del Pacífico; Rosalinda “N”, identificada como pareja sentimental del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), además de cabecillas operativos pertenecientes al Cártel del Golfo, el Cártel del Noreste, el Cártel de Santa Rosa de Lima, la organización de Los Arellano Félix, Los Rojos y la facción conocida como La Empresa.


AMLO se lanza contra estrategia de asesores y el estatus de narcoterrorismo
En la carta publicada este miércoles 2 de junio, “Por el bien de todos, que regrese el otro Trump”, AMLO recordó las condiciones de la relación diplomática durante su mandato, periodo en el cual existieron acuerdos bilaterales basados en el respeto mutuo a la soberanía.
El expresidente detalló que en dos ocasiones rechazó el despliegue de fuerzas especiales estadounidenses en territorio nacional para el combate al crimen organizado, posturas que el entonces presidente Trump aceptó sin represalias comerciales o diplomáticas.
Como ejemplos de la cooperación selectiva de la época, el texto recupera la gestión para la revisión del expediente fabricado contra el exsecretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, y la decisión inicial de la Casa Blanca de postergar la declaratoria de las bandas delictivas mexicanas como organizaciones terroristas.
El exmandatario atribuyó el endurecimiento de las políticas migratorias y las órdenes de captura extraterritoriales vigentes a la influencia de los nuevos colaboradores de la administración republicana.
“Con el simple señalamiento de narcoterrorista o de representar una supuesta amenaza para la seguridad de Estados Unidos, se cuenta con licencia para secuestrar, cazar y ajusticiar de manera extraterritorial a cualquier persona sin pruebas, juicio o sentencia alguna”, dijo.
AMLO concluye que, al carecer del incentivo de una reelección presidencial, Trump delegó el diseño de la agenda fronteriza en asesores de perfil radical, a quienes calificó como falsos amigos que conducen a la Casa Blanca hacia aventuras de interferencia política previa a los comicios intermedios del mes de noviembre.

