La euforia provocada por el avance de la Selección Mexicana en el Mundial 2026 no solo ha inundado las vialidades de la capital con millones de aficionados, sino que también ha dejado un importante reto logístico en materia de residuos urbanos. Ante ello, la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) de la Ciudad de México, implementó un robusto plan de recolección y mantenimiento que requirió la movilización inmediata de tres mil trabajadores de limpia.
El personal especializado comienza sus labores de madrugada, tras el retiro de los miles de fanáticos, con jornadas ininterrumpidas de recolección y lavado de calles en el corredor turístico de Paseo de la Reforma, así como en las inmediaciones del Centro Histórico, áreas que registran la mayor afluencia de personas durante los festejos.

Largas jornadas para la recolección
Para canalizar de manera eficiente los desechos generados durante las celebraciones de la afición, se instalaron estratégicamente 750 contenedores por todo Reforma. El personal, plenamente identificado con chalecos fosforescentes, orienta constantemente a los transeúntes sobre la importancia de depositar la basura de forma ordenada, distribuyendo bolsas y promoviendo la separación correcta de materiales.
Las cuadrillas de trabajadores extienden sus actividades operativas durante un ciclo completo de 24 horas continuas para devolver la normalidad a la circulación peatonal y vehicular. La gran cantidad de basura que se acumula en la alcaldía Cuauhtémoc requiere un esfuerzo extraordinario de los recolectores urbanos, quienes cubren turnos dobles en las calles aledañas y los monumentos más icónicos.

Continuidad en el mantenimiento urbano
Las autoridades citadinas informaron que el dispositivo de limpieza se mantendrá activo y bajo estrecha supervisión, mismo que se aplicará en cada festejo. El despliegue no se retira por completo hasta asegurar que tanto Paseo de la Reforma como el primer cuadro de la ciudad queden enteramente rehabilitados en su imagen y funcionalidad.

Estas acciones sientan un precedente logístico para las instituciones de la CDMX. La coordinación entre dependencias busca optimizar la gestión de desechos y prevenir acumulaciones que afecten el sistema de drenaje o el libre tránsito de los capitalinos en las concentraciones masivas.
