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¿Oxford, Harvard, Yale o Tepantlato? Lenia Batres presume doctorado y en redes la funan

La polémica volvió a sacudir las redes sociales luego de que Lenia Batres, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), presumira públicamente su más reciente logro escolar.

En un video difundido en sus cuentas oficiales, mostró con orgullo el documento oficial que avala su doctorado en Derecho Constitucional, obtenido tras cursar un programa de más de dos años en la Universidad Tepantlato, pero lejos de recibir felicitaciones, la publicación encendió una chispa inmediata de críticas, burlas y cuestionamientos digitales que pusieron bajo la lupa el prestigio y la naturaleza de dicha institución educativa privada en México.

Funa generalizada por doctorado de Lenia Batres

Frente a la ola de comentarios punzantes y descalificaciones por parte de detractores y analistas, quienes inicialmente especularon sobre la posibilidad de un reconocimiento honorífico exprés, la funcionaria no se quedó callada. Con su característico estilo frontal, rechazó categóricamente los rumores y defendió con fervor su esfuerzo en las aulas, aclarando que no se trató de un regalo protocolario, sino de un proceso formativo real que le demandó tiempo, desvelo y dedicación constante dentro del sistema educativo mexicano.

Durante su réplica ante los señalamientos de la opinión pública, Batres lanzó una frase que rápidamente se convirtió en tendencia y tema de debate en el ecosistema digital: “Sí, no es Oxford, no es Harvard, no es Yale, es una universidad mexicana, privada”.

La ministra intentó reivindicar el valor de la educación impartida en el país frente al elitismo académico que suele imperar en ciertos sectores del gremio legal. Sin embargo, el argumento provocó reacciones divididas, pues mientras unos aplaudieron su postura nacionalista, otros ironizaron sobre la pertinencia de comparar recintos de talla internacional con instituciones locales de menor reflector mediático.

El nuevo grado escolar de la autodenominada “Ministra del Pueblo” fue blanco de diversas críticas como el estilo de foto que se utilizó en el documento, la faltas de ortografía en el título, el sello, las firmas, entre otros elementos. Lejos de tratarse de un caso aislado o exótico, la Universidad Tepantlato ha destacado en la conversación nacional no solo por el título de la ministra, sino por ser el alma mater de diversos personajes clave de la estructura judicial del país para cursar diversos posgrados especializados.